martes, 10 marzo 2026

· Manzanares | Toledo ·

Cuando James Bond visitó Cuenca: la película que se grabó en tierras conquenses con Ernesto Sevilla como extra

La provincia conquense se transformó en Azerbaiyán para el universo cinematográfico del famoso espía

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James Bond, conocido como el agente 007, es uno de los personajes más famosos de la cultura popular. Creado por el novelista británico Ian Fleming en 1952, este espía al servicio de la inteligencia británica ha protagonizado más de una veintena de películas que lo han llevado a recorrer medio planeta entre misiones imposibles, persecuciones y villanos memorables. A lo largo de las décadas, el universo Bond ha convertido numerosos rincones del mundo en escenarios de sus aventuras.

Si el personaje llevara un mapa con todos los lugares que ha visitado, lo cierto es que Cuenca también tendría una marca. A finales de los años 90, parte de la película El mundo nunca es suficiente se rodó en la provincia, que durante unas semanas se transformó en otro punto del planeta dentro de la ficción.

El peculiar paisaje de roca de la Serranía de Cuenca llamó la atención del equipo de producción de la película, estrenada en 1999. Las formaciones kársticas de los Callejones de Las Majadas sirvieron como escenario para recrear un territorio de Azerbaiyán en el que, dentro de la trama, se estaba levantando un oleoducto. Durante el rodaje, aquel paraje natural conquense pasó a representar un paisaje del Cáucaso.

Por allí se movieron los protagonistas de la cinta, con Pierce Brosnan encarnando al agente 007 y Sophie Marceau en el papel de Elektra King. Junto a ellos apareció un buen número de figurantes que representaban a habitantes de la zona ficticia, muchos de ellos vecinos de la propia Serranía de Cuenca que participaron como extras en la producción.

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Las escenas grabadas en este enclave aparecen aproximadamente entre los minutos 29 y 34 de la película. Quien visite hoy la zona puede reconocer esos mismos paisajes de roca laberíntica que sirvieron como telón de fondo para el universo Bond. Y ya puestos a recorrer el entorno, la excursión se puede completar con otros lugares cercanos como el pueblo de Las Majadas, los miradores del Picón del Tío Cogote, el Parque de El Hosquillo o el conocido nacimiento del río Cuervo.

UN EXTRA PECULIAR

Pero el rodaje en Cuenca dejó otra curiosidad que conecta directamente con La Mancha y con el humor. Entre los extras que participaron en la película se encontraba el cómico Ernesto Sevilla. En aquel momento todavía era estudiante de Bellas Artes en Cuenca y aprovechó la oportunidad para apuntarse al rodaje como figurante.

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Recientemente, el propio Sevilla recordó aquella experiencia en el podcast Moderneces. Allí explicaba que llegó a participar como extra durante la grabación de la película y que incluso consiguió localizarse en la escena en la que aparecía. Una pequeña anécdota que une a uno de los espías más famosos del cine con la provincia de Cuenca y con uno de los humoristas manchegos más queridos.

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