Fingían ser una empresa de paquetería para obtener datos: cae una red de estafas bancarias en Villarrubia de los Ojos

La Guardia Civil detiene a cuatro personas acusadas de múltiples delitos de estafa, usurpación de identidad y pertenencia a grupo criminal

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La Guardia Civil ha detenido a cuatro vecinos de Villarrubia de los Ojos en el marco de la operación “BARKEN”, acusados de seis delitos de estafa mediante el uso fraudulento de tarjetas y cuentas bancarias, dos delitos de usurpación de identidad y pertenencia a grupo criminal. La investigación ha permitido esclarecer la totalidad de los hechos denunciados, que incluyen la utilización de técnicas de ciberdelincuencia y la implicación de más de ochenta cuentas bancarias.

La investigación comenzó a principios de 2026, tras la presentación de varias denuncias en el Puesto de la Guardia Civil de Villarrubia de los Ojos. Las víctimas manifestaron haber sufrido cargos no autorizados en sus cuentas y tarjetas bancarias, así como engaños en la compra de entradas para eventos, alquiler de sillas para procesiones de Semana Santa en Málaga y entradas para una velada deportiva. Además, dos personas denunciaron la usurpación de su identidad para la comisión de estas estafas.

Los agentes de la localidad se hicieron cargo de la investigación, realizando diversas gestiones como el análisis de grabaciones de cámaras de seguridad en cajeros automáticos. En una de estas grabaciones, se pudo identificar a uno de los autores retirando efectivo y portando billetes en sus manos.

Según la información recabada, los presuntos autores utilizaron la técnica del vishing, suplantando a una empresa de paquetería para obtener datos personales de una víctima y acceder a su cuenta bancaria. A través de este método, realizaron más de medio centenar de operaciones y movimientos no consentidos por un valor superior a 11.000 euros, incluyendo compras en comercios, bares, restaurantes y transferencias bancarias.

Durante la investigación, se descubrió que los detenidos amenazaron y agredieron a una tercera persona que había abierto una cuenta bancaria a su nombre y facilitado sus datos a los cabecillas del grupo. Esta persona recibía una compensación económica mensual por ser titular de la cuenta, actuando como lo que en el argot policial se denomina “mula bancaria”.

El grupo criminal operaba utilizando cuentas bancarias de terceros, a quienes compensaban económicamente, y líneas telefónicas a nombre de otras personas, usurpando identidades y utilizando documentos nacionales de identidad facilitados por compradores y “mulas” para crear nuevas líneas y ganarse la confianza de sus víctimas.

La actividad delictiva iba más allá de la venta fraudulenta de entradas para espectáculos deportivos y conciertos, empleando técnicas propias de la ciberdelincuencia como el vishing, el acceso online a cuentas, pagos mediante aplicaciones bancarias móviles y la posible clonación de tarjetas.

Dos de los detenidos han sido identificados como los cabecillas de la red, mientras que los otros dos actuaban como cooperadores necesarios, con pleno conocimiento del modus operandi y beneficiándose económicamente de las operaciones ilícitas.

La operación culminó recientemente con la detención de los cuatro implicados, a quienes se les atribuyen seis delitos de estafa, dos de usurpación de estado civil y pertenencia a grupo criminal. Los autores utilizaron alrededor de ochenta y cinco cuentas bancarias de cincuenta y cinco entidades financieras y operadoras de banca online diferentes. El total defraudado asciende a 18.866 euros.

Las diligencias y los detenidos han sido puestos a disposición de los Tribunales de Instancia de Daimiel, plaza nº 2.

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