Castilla-La Mancha ha trasladado este jueves a representantes europeos los principales desafíos a los que se enfrenta el sector vitivinícola. Tomelloso ha sido el escenario elegido para la sexta reunión del Intergrupo del Vino del Comité Europeo de las Regiones y de la Comisión de Recursos Naturales (NAT), celebrada en las instalaciones de la Cooperativa Virgen de las Viñas.
El encuentro ha reunido a representantes de diferentes regiones europeas para abordar asuntos como la caída del consumo de vino, el cambio climático y la sequía, el incremento de los costes de producción, la búsqueda de nuevos mercados, el relevo generacional y la necesidad de mantener el respaldo económico de la Unión Europea al sector.
En la presentación de la jornada han participado el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán; la directora general de Asuntos Europeos, Nazareth Rodrigo; el presidente de Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha, Ángel Villafranca; y el presidente de Virgen de las Viñas, Rafael Torres.
Posteriormente han intervenido también el presidente de la Comisión NAT del Comité Europeo de las Regiones, Piotr Całbecki, y Jan Zámečník, vicepresidente de Moravia del Sur, la principal región vitivinícola de la República Checa.
Martínez Lizán reclama garantías para el futuro del sector
El consejero de Agricultura ha defendido ante los representantes europeos la necesidad de garantizar la continuidad de los mecanismos de apoyo al vino y disponer de un presupuesto adaptado a las necesidades actuales.
Martínez Lizán ha señalado que Castilla-La Mancha ha recibido en los últimos años “850 millones de euros de apoyo al sector, productores, bodegas y cooperativas”, unos recursos que, según ha explicado, han contribuido a la modernización y mejora de los vinos de la región.
También ha considerado fundamentales las campañas de promoción para abrir nuevos mercados y ha destacado el papel que pueden desempeñar las denominaciones de origen.
“El vino embotellado de calidad es el que da más valor añadido, más rentabilidad a las explotaciones”, ha afirmado el consejero.
Entre los grandes desafíos para los próximos años, Martínez Lizán ha situado también el relevo generacional. “Tenemos que pensar en el futuro también de nuestros viñedos, no solo ya en los apoyos administrativos, sino también en la gente que trabaja en el sector”, ha indicado.
La caída del consumo, uno de los desafíos compartidos en Europa
Uno de los asuntos que ha ocupado el encuentro ha sido la evolución del consumo de vino. Martínez Lizán ha advertido de que no se trata de un problema exclusivo de Castilla-La Mancha o España.
“Hay una caída de consumo del vino importante; por lo tanto, hay que buscar nuevas alternativas y también nuevos lugares donde poder vender nuestros vinos”, ha señalado.
Ángel Villafranca, presidente de Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha, ha incidido igualmente en la necesidad de adaptarse a los cambios sociales y atraer a nuevos consumidores.
Villafranca ha recordado la dimensión económica y social del vino en la comunidad autónoma. “Tenemos más de 200 cooperativas de vino, más de 80.000 viticultores, más de 400.000 hectáreas y necesitan vida para nuestros pueblos”, ha explicado.
A su juicio, estos datos deben ser la base sobre la que Castilla-La Mancha construya y traslade sus propuestas a las instituciones comunitarias.
Preocupación por el incremento de los costes
El consejero de Agricultura también se ha referido al aumento de los costes que soportan las explotaciones agrarias.
“Son precios insufribles que no hacen que puedan tener la viabilidad que nosotros necesitamos en el sector para nuestras explotaciones”, ha afirmado.
Martínez Lizán ha señalado que las ayudas públicas son bien recibidas, aunque ha advertido de que el problema de fondo se encuentra en la evolución de los precios de los insumos. “Este incremento de precios se come de facto las ayudas”, ha apuntado.
Castilla-La Mancha muestra su potencial vitivinícola a Europa
La directora general de Asuntos Europeos, Nazareth Rodrigo, ha destacado que la celebración de estas reuniones permite situar a Castilla-La Mancha en el centro del debate comunitario sobre el futuro del sector.
“Hoy jugamos en casa. Castilla-La Mancha es la anfitriona de estas dos importantes reuniones”, ha afirmado Rodrigo.
La directora general ha explicado que las conclusiones obtenidas durante las jornadas podrán contribuir a “marcar también la hoja de ruta en nuestro trabajo ante las instituciones europeas”.
Desde Virgen de las Viñas, su presidente, Rafael Torres, ha aprovechado la presencia de representantes europeos para reivindicar la evolución experimentada por el vino castellanomanchego.
“Somos la mayor región productora de vino de España y yo creo que, a lo mejor, del mundo también, pero siendo esto importante, lo más importante son los avances que hemos conseguido con respecto a la calidad”, ha señalado.
Torres ha defendido que actualmente “en Castilla-La Mancha se están haciendo unos vinos extraordinarios que se pueden comparar con los mejores de otras regiones del mundo”.
También ha vinculado el futuro del sector con la rentabilidad de las explotaciones. “El relevo generacional se produce cuando se ve una rentabilidad en cualquier negocio que emprendamos y no incertidumbre como en estos momentos tenemos”, ha asegurado.
Europa pone el foco en los productos regionales
El presidente de la Comisión NAT, Piotr Całbecki, ha defendido durante su intervención una Política Agrícola Común que proteja y promocione los productos vinculados a los diferentes territorios europeos.
“El vino es uno de los bienes de nuestra cultura europea”, ha señalado Całbecki, quien ha considerado que esta cuestión va más allá de la producción agroalimentaria: “No hablamos solamente de proteger alimentos, sino también de nuestra identidad y nuestra cultura”.
El representante europeo también ha valorado el modelo cooperativo que ha podido conocer en Castilla-La Mancha como una fórmula para agrupar a pequeños agricultores y reforzar su posición.
Problemas comunes entre las regiones vitivinícolas
El vicepresidente de Moravia del Sur, Jan Zámečník, ha mostrado que algunos de los principales problemas del sector se repiten en diferentes zonas productoras de Europa.
Su región concentra alrededor del 95 por ciento de la producción vitivinícola de la República Checa, aunque su dimensión es muy inferior a la de Castilla-La Mancha.
Zámečník ha señalado que también afrontan dificultades relacionadas con la comercialización, el descenso del consumo entre los jóvenes y la disponibilidad de agua. “Especialmente los jóvenes no beben vino y también tenemos un gran problema con la sequía”, ha explicado.
El representante checo se ha interesado especialmente por las soluciones utilizadas en Castilla-La Mancha para hacer frente a la falta de agua en los viñedos y por la posibilidad de trasladar algunas de estas experiencias a su territorio.
La celebración de estas reuniones sitúa durante dos jornadas a Castilla-La Mancha en el centro del debate europeo sobre el vino y permite que las particularidades de la principal región vitivinícola española formen parte de la discusión sobre las futuras políticas comunitarias destinadas a un sector estrechamente ligado a la economía y al medio rural.
