La Procesión del Silencio de la madrugada del Viernes Santo en Manzanares volvió a emocionar este año con su habitual sobriedad y recogimiento, incorporando además una novedad significativa.
El cortejo, que partió a la 1:00 de la madrugada desde la ermita de la Vera Cruz, recorrió las calles en un ambiente de profundo respeto, característico de esta cita clave de la Semana Santa.
Por primera vez, abrió la procesión una imagen del Niño Jesús, portada por niños de la hermandad, marcando un momento especial que une tradición y nuevas generaciones.
Fueron cientos los fieles que acompañaron a Nuestro Padre Jesús del Perdón, patrón de Manzanares, en su recorrido, participando activamente en la procesión y demostrando, un año más, la profunda devoción de la localidad.
Junto a esta novedad, desfilaron los pasos habituales, como el Calvario, el Lignum Crucis y la Virgen de la Esperanza, completando una noche cargada de emoción y simbolismo.
Esta edición quedará marcada tanto por la incorporación del Niño Jesús como por la multitudinaria respuesta de los fieles, que volvieron a hacer de esta procesión uno de los momentos más intensos de la Semana Santa manzanareña.
El acompañamiento musical corrió a cargo de la Agrupación Musical Santa Verónica, el coro Mansil Nahar y la Asociación Músico-Cultural Julián Sánchez Maroto.

















