El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha visitado las instalaciones de la empresa Miguel Bellido en Manzanares, donde ha defendido una profunda bajada de impuestos y una ambiciosa simplificación administrativa como ejes fundamentales para impulsar el crecimiento, la competitividad y el empleo en la región.
Núñez ha asegurado que el Gobierno que presidirá “dentro de un año” pondrá en marcha estas medidas, al considerar que son “la clave” para que las empresas familiares continúen avanzando y generando riqueza en Castilla-La Mancha.
Durante su intervención, el líder regional del PP ha advertido de que la comunidad autónoma no puede quedarse al margen mientras otras regiones del entorno aplican políticas fiscales expansivas. En este sentido, ha recordado que comunidades como Madrid, Andalucía, Extremadura, Castilla y León, Aragón o la Comunidad Valenciana ya han deflactado el tramo autonómico del IRPF, eliminado el impuesto de sucesiones y donaciones y reducido tributos como transmisiones patrimoniales o actos jurídicos documentados, además de facilitar la implantación de proyectos industriales y logísticos mediante una menor presión fiscal.
“Castilla-La Mancha debe sumarse a esa dinámica si quiere atraer inversión, retener talento y competir en igualdad de condiciones”, ha señalado Núñez, según ha informado el partido en nota de prensa.
El presidente regional del PP ha defendido que la bajada de impuestos tiene un doble efecto inmediato: por un lado, incrementa la renta disponible de las familias, lo que se traduce en mayor consumo; por otro, aumenta la capacidad de inversión de las pequeñas y medianas empresas. “Cada euro que se ahorra en impuestos puede destinarse a modernización, innovación y crecimiento; más consumo y más inversión significan más empleo y mejores salarios”, ha afirmado.
Asimismo, Núñez ha reiterado su compromiso con una reducción drástica del papeleo y de la burocracia, apostando por eliminar normativa que considera “inservible” y que, a su juicio, dificulta el crecimiento empresarial. “No puede eternizarse una licencia ni una ampliación; hay que agilizar los procedimientos y adaptar nuestra legislación a la realidad actual”, ha subrayado.
En esta línea, ha planteado la modernización de leyes clave como la Ley del Suelo, la normativa urbanística y la legislación medioambiental, al considerar que responden a planteamientos “del siglo pasado” y deben actualizarse para facilitar el desarrollo industrial en un mercado globalizado.
Finalmente, Núñez ha puesto en valor el papel de las empresas familiares en el tejido productivo regional, recordando que el 94 % de las pymes de Castilla-La Mancha tienen este carácter. “Son empresas que apuestan por la calidad, el diseño, la innovación y la generación de valor añadido; cada éxito empresarial de una pequeña empresa castellanomanchega es un éxito para toda la región”, ha concluido.

