El pabellón ‘Manzanares Arena’ vivió este sábado una gran jornada de fútbol sala con la disputa de la final del XXI Trofeo Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, en la que el Quesos El Hidalgo Manzanares FS no logró imponerse pese al empuje de su afición. El conjunto manzanareño cayó por 0-2 ante el Viña Albali Valdepeñas, en un partido marcado por la falta de acierto de los locales y la destacada actuación del portero rival, Pato.
El equipo de Manzanares dominó buena parte del encuentro y generó numerosas ocasiones, pero la fortuna no estuvo de su lado. Hasta tres balones acabaron en los postes y otras tantas ocasiones fueron neutralizadas por un inspirado guardameta valdepeñero, que acabó siendo el gran protagonista del encuentro.
Los goles del Viña Albali llegaron en la segunda parte. Primero, Boyis abrió el marcador con un disparo lejano ajustado al poste en el minuto 27. Ya en los últimos minutos, cuando el Quesos El Hidalgo apretaba con portero-jugador en busca del empate, Gabriel Ribeiro sentenció tras culminar una buena jugada colectiva.
Pese a la derrota, el equipo local demostró intensidad, entrega y ambición hasta el final, en una final muy igualada en la que el balón simplemente no quiso entrar.
El ambiente en el ‘Manzanares Arena’ fue excepcional, con un público entregado que arropó a los suyos de principio a fin. El alcalde de Manzanares, Julián Nieva, participó activamente en el acto de entrega de trofeos, donde también estuvieron presentes Vanessa Irla, primera teniente de alcalde de Valdepeñas; Pablo Burillo, presidente de la FFCM; y Carlos Yuste, director general de Juventud y Deportes de la JCCM.
El futuro ya está aquí
Antes del encuentro, la afición manzanareña pudo dar la bienvenida a Yann Barbosa, nuevo fichaje del equipo hasta la temporada 2027-28. El pívot brasileño, con experiencia en el Corinthians y en la selección sub-17 de Brasil, presenció la final desde la grada y comenzará esta misma semana a entrenar con sus compañeros. Su presentación oficial ante los medios será este jueves.
Aunque el título no se quedó en casa, Manzanares demostró que sigue creciendo como referente regional en fútbol sala, con un equipo competitivo, una afición fiel y un pabellón que respira deporte y pasión por este deporte.


