La selección española júnior de balonmano concluyó su estancia en Manzanares con un balance positivo tras una semana de entrenamientos intensivos y dos partidos amistosos frente a Croacia, ambos saldados con victoria para el conjunto nacional. La concentración, celebrada en el pabellón Manzanares Arena, se enmarca dentro de la preparación para el campeonato de Europa EHF Euro 2026 y ha contado con el respaldo institucional del Ayuntamiento de Manzanares y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
Durante la semana pasada, los Hispanos Júnior, dirigidos por Rubén Moyano, realizaron dobles sesiones de entrenamiento en la localidad ciudadrealeña. El objetivo principal era afianzar el modelo de juego de cara a la cita continental del próximo verano. Moyano expresó su agradecimiento por el apoyo recibido: “Quiero dar las gracias tanto al Ayuntamiento de Manzanares como a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha por las facilidades que nos han dado para llevar a cabo esta semana de trabajo en este pabellón de lujo”, afirmó el seleccionador sobre la pista del Manzanares Arena. “¡Nos hemos sentido como en casa!”.
El jueves y el sábado se disputaron los dos encuentros amistosos ante la selección croata, que atrajeron a numerosos aficionados de Manzanares y la comarca.
Los partidos, que finalizaron con marcadores de 33-30 y 36-29 a favor de España, ofrecieron espectáculo y competitividad, pero, según el cuerpo técnico, lo más relevante fueron “las buenas sensaciones” con las que el equipo concluyó su preparación en la localidad.
El evento también tuvo un componente institucional y simbólico. La Real Federación Española de Balonmano entregó al Ayuntamiento de Manzanares una camiseta oficial de la selección, recogida por la concejala de Deportes, Laura Carrillo. Por su parte, Carrillo hizo entrega de recuerdos conmemorativos de Manzanares Villa Europea del Deporte 2026 a representantes de las federaciones nacional y regional, así como al director general de Juventud y Deportes, Carlos Yuste.
La cita deportiva ha dejado huella en la historia de Manzanares, permitiendo a vecinos y visitantes disfrutar de balonmano internacional y acercarse a las futuras figuras del deporte español. Especialmente los más jóvenes, que tuvieron la oportunidad de conocer en persona a los jugadores de la selección, en un ambiente de cercanía y celebración del deporte.



