La madrugada del Viernes Santo marcará un hito en la Semana Santa de Manzanares. Por primera vez, la imagen del Niño Jesús abrirá la Procesión del Silencio, en un acto cargado de simbolismo que precederá a la salida del patrón de la ciudad, Nuestro Padre Jesús del Perdón, cuya estación penitencial comenzará a la 1:00 de la madrugada desde la ermita de la Veracruz.
Se trata de una procesión en la que numerosos fieles acompañan al patrón de Manzanares en su caminar, llenando las calles de silencio, recogimiento y oración en una de las noches más intensas del calendario litúrgico local.
Un profundo significado teológico
La presencia del Niño Jesús al inicio del cortejo recuerda que el misterio de la Cruz comienza desde la Encarnación: el mismo que nació en la humildad de Belén es quien, años después, entregará su vida en la Pasión para la salvación del mundo.
La imagen del Niño, signo de inocencia, ternura y esperanza, contrasta con la sobriedad y el dramatismo propios de la procesión penitencial. Ese contraste refuerza el mensaje central de la fe cristiana: Dios se hizo niño sabiendo que su destino sería la Cruz. La imagen será portada por jóvenes de Manzanares, reforzando así su carácter simbólico y generacional.

Una catequesis viva en plena calle
Su incorporación no solo añade un elemento novedoso, sino que también se convierte en una auténtica catequesis visual que une Navidad y Semana Santa en un único misterio de amor y redención. Además, al estar protagonizada por jóvenes, subraya la importancia de transmitir la fe y las tradiciones a las nuevas generaciones.
Con esta incorporación histórica, la Procesión del Silencio de Manzanares gana en profundidad simbólica y espiritual en una madrugada en la que el silencio y la devoción volverán a envolver el caminar del patrón junto a sus fieles.



