Manzanares fue escenario el pasado 16 de enero de una emotiva velada literaria con motivo de la presentación de Diario transferible, la obra más reciente del poeta Cristóbal López de la Manzanara. El acto, celebrado en la biblioteca municipal ‘Lope de Vega’, reunió a numerosos amigos, lectores y compañeros del autor, quien forma parte de una generación poética irrepetible ligada a la localidad.
El evento comenzó con la intervención del concejal de Cultura, Jesús Romero, que dio la bienvenida al público y agradeció al escritor haber elegido su ciudad natal para celebrar el último acto de presentación de una obra que ya ha sido reconocida con el prestigioso Premio de Poesía ‘Rafael Morales’ 2024, concedido en Talavera de la Reina.
Manuel Crescencio fue el encargado de presentar el libro, con una intervención cargada de emoción y profundidad. En su análisis, se refirió a Cristóbal como “portador de la palabra”, haciendo alusión a la etimología de su nombre, y definió Diario transferible como una “memoria transferible de un poeta manchego” que busca luchar contra el olvido. Además, comparó el contenido del poemario con “una odisea personal” y con el viaje del héroe clásico que, finalmente, regresa a su hogar.
Durante su intervención, el autor explicó que su libro no responde al formato tradicional de diario íntimo, ya que pretende que el lector lo acompañe en un trayecto vital compartido. “Es un diario existencial a través de la palabra”, señaló López de la Manzanara, quien ha invertido más de quince años en dar forma a este trabajo que traza un mapa emocional y sensitivo de su vida.
La obra se estructura en tres cuadernos: el primero recoge recuerdos de su infancia en Membrilla y Manzanares; el segundo, su etapa como estudiante en Madrid; y el último, su vida en Getafe, donde ha ejercido como farmacéutico. Durante su intervención, también reivindicó el papel del arte y la escritura en el mundo actual, asegurando que “escribir poesía en estos tiempos que corren supone un acto de resistencia”.
La velada incluyó la proyección de un vídeo que acompañó la lectura de varios poemas a cargo de Ascensión Ortiz y Tomás Fernández-Arroyo. Arropado por el cariño de los asistentes, el poeta confesó que el apoyo de sus amigos y colegas le proporciona la energía necesaria para seguir adelante, en lo que definió como una “dulce condena” con los lugares que habitan en sus versos.
El poemario Diario transferible ya está disponible en la librería ‘La Pecera’ de Manzanares.



