El Ayuntamiento de Daimiel ha confirmado que no hay presencia de gripe aviar en las palomas y tórtolas que han aparecido muertas en las últimas semanas en distintos puntos del municipio, incluidos algunos domicilios particulares.
La concejala de Salud Pública, Prado García-Carpintero, ha informado este viernes de los resultados de los análisis realizados a tres de las aves fallecidas, en los que no se ha detectado el virus de la influenza aviar, según ha comunicado el Consistorio en nota de prensa.
García-Carpintero ha explicado que este procedimiento ya fue anunciado la semana pasada en comisión informativa y que la información se ha hecho pública tras recibirse el informe negativo del laboratorio.
Aunque se había generado cierta inquietud vecinal por el hallazgo de varios ejemplares muertos, la principal hipótesis actual apunta a una intoxicación alimentaria. Según una revisión inicial realizada por un veterinario de la Oficina Comarcal Agraria (OCA) de Manzanares, las aves presentaban abundante grano en el buche, posiblemente impregnado de algún producto tóxico.
La concejala ha indicado además que la bajada de temperaturas y las primeras heladas del invierno podrían haber contribuido también a este fenómeno, favoreciendo la mortandad en mayor número.
En cuanto al humedal de Navaseca, donde se ha realizado una vigilancia especial por parte de los servicios de Guardería Rural, no se han detectado ejemplares muertos, lo que refuerza la tesis de que no hay un brote vírico activo en la zona.
García-Carpintero ha reconocido que la situación ha podido generar preocupación entre la ciudadanía, pero ha subrayado que desde el Ayuntamiento se ha trasladado puntualmente toda la información relacionada con las medidas preventivas y protocolos activados a nivel regional y nacional frente a posibles casos de gripe aviar.


