La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha denunciado una nueva agresión verbal sufrida por una médico de Urgencias y una ginecóloga en el Hospital General Universitario de Ciudad Real (HGUCR). Los hechos ocurrieron en la tarde del lunes, cuando una paciente, tras ser informada de la anulación de su consulta de Ginecología, insultó y amenazó a las facultativas mientras se encontraban de guardia.
Según relata el sindicato, la paciente acudió al servicio de Urgencias tras conocer la desprogramación de su cita. Allí se le comunicó que sería atendida, pero debía esperar debido a la presencia de otros pacientes con mayor prioridad. Pasadas varias horas, la mujer accedió al interior de una consulta donde una facultativa estaba explorando a una embarazada de 39 semanas.
En ese momento, comenzó a increpar a la profesional sanitaria, a la que llamó “inútil” y le espetó: “tenían que poneros una bomba para que salieseis ardiendo”. La paciente continuó gritando frases como “no hacéis bien vuestro trabajo” y “os merecéis todo lo que os está pasando”.
La situación obligó a la facultativa a abandonar la consulta, dejando a la paciente embarazada en el interior, para pedir ayuda al personal de enfermería y seguridad. Con su intervención, lograron desalojar a la paciente, que se resistía a abandonar la consulta y seguía vociferando.
No obstante, la mujer permaneció en el área de Urgencias y, al llegar una urgencia prioritaria, volvió a acceder a la consulta donde se encontraba la ginecóloga y otra paciente. En ese momento, se tiró al suelo y reanudó los insultos a la profesional. El personal de seguridad intentó calmarla sin éxito, por lo que fue necesaria la intervención de hasta cinco miembros de la Policía Nacional para reducirla. Tras tomar declaración a las dos facultativas e interponer la correspondiente denuncia, la paciente fue detenida.
CSIF ha condenado enérgicamente estos hechos y ha reiterado su oposición a cualquier forma de agresión o interferencia en el trabajo de los profesionales sanitarios. El sindicato lamenta que “este tipo de prácticas se repitan con demasiada frecuencia”.
Ana Isabel Fernández, presidenta de CSIF Sanidad Castilla-La Mancha, ha declarado: “Es inadmisible que hechos de estas características sigan ocurriendo a diario. Nada justifica una agresión ni física ni verbal. No podemos consentir que se nos menosprecie como personas ni como profesionales”.


