La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal dedicada a la adquisición y venta fraudulenta de vehículos que operaba a nivel nacional e internacional, en una investigación que también ha tenido implicación en Castilla-La Mancha, concretamente en la provincia de Ciudad Real. La operación se ha saldado con cuatro detenidos y el ingreso en prisión del cabecilla, además del bloqueo de más de 50 vehículos y la intervención de cuentas e inmuebles .
Aunque el epicentro de la actividad delictiva se sitúa en las localidades alicantinas de Elche y Aspe, la investigación ha contado con la participación de la Policía Judicial de Ciudad Real, lo que evidencia la extensión territorial de la trama y su posible impacto más allá de la Comunidad Valenciana.
Una red con alcance nacional
Según ha informado la Policía, el grupo criminal estaba especializado en “estafar a entidades financieras y a particulares” mediante diferentes métodos, operando tanto en España como en otros países europeos . Esta dimensión nacional ha motivado la colaboración entre distintas unidades, incluida la de Ciudad Real, en el desarrollo de las pesquisas.
La organización utilizaba empresas ficticias a nombre de testaferros para adquirir vehículos mediante leasing o renting, con la intención de no pagar las cuotas y revenderlos posteriormente, en muchos casos fuera de España para dificultar su rastreo.
Aprovechamiento de víctimas vulnerables
Otra de las prácticas detectadas consistía en la compra de vehículos a particulares con problemas económicos. Los investigados ofrecían una aparente solución a propietarios con coches embargados o con deudas, llegando a anunciar que daban salida a “vehículos embargados, financiados, con reserva de dominio”. Sin embargo, tras un primer pago parcial, “se negaban a abonar el resto” y revendían el coche sin autorización .
Además, también se han detectado estafas a compradores que abonaban una señal por vehículos que nunca llegaban a recibir.
Impacto económico y operativo
La investigación ha revelado que al menos cuatro entidades financieras han resultado afectadas, con pérdidas significativas. En uno de los casos, el perjuicio económico superó los 210.000 euros .
Durante los registros, los agentes intervinieron 34 vehículos —varios de alta gama—, así como documentación de más de 150 automóviles, lo que refleja la magnitud de la actividad delictiva.
Investigación abierta
Hasta el momento se han identificado más de veinte víctimas, aunque no se descarta que puedan aparecer más afectados en diferentes puntos del país, dada la amplitud de la red.
La participación de unidades como la Policía Judicial de Ciudad Real pone de manifiesto el carácter coordinado de la operación y la posible conexión de la trama con distintos territorios, en una investigación que continúa abierta para esclarecer todas sus ramificaciones.


