La Asociación Agraria-Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Ciudad Real ha alertado de los importantes daños que los últimos temporales de lluvia y viento están provocando en explotaciones agrícolas y ganaderas de la provincia, una situación que está paralizando la actividad en numerosas fincas y generando un fuerte perjuicio económico.
La organización agraria advierte de que, en muchos casos, resulta imposible acceder a las explotaciones, lo que dificulta cuantificar el alcance real de los daños. “En estos momentos resulta muy complicado realizar una valoración real”, señalan, ya que la incomunicación de caminos y parcelas impide comprobar el estado de cultivos, infraestructuras y ganado.
Entre los efectos más visibles se encuentran árboles arrancados, especialmente plantones jóvenes, cultivos completamente encharcados y caminos rurales impracticables, con tramos destrozados o desaparecidos y grandes socavones. Esta situación está dejando explotaciones aisladas durante días.
El sector del olivar, en plena campaña de recolección, es uno de los más perjudicados. En algunas zonas de la provincia queda pendiente entre un 20 y un 35 % de la cosecha de aceituna, cuya recogida está en duda ante la imposibilidad de acceder a las fincas.
Las lluvias también han transformado pequeños arroyos en auténticos ríos, provocando el aislamiento de explotaciones. Además, se han registrado daños en naves agrícolas y ganaderas y en infraestructuras básicas para el desarrollo de la actividad. En el ámbito ganadero, la situación es especialmente delicada, ya que la falta de acceso dificulta la atención al ganado y ya se han producido muertes de animales recién nacidos, principalmente por neumonía.









Ante este escenario, ASAJA Ciudad Real reclama la exención del IBI rústico y una reducción fiscal para los afectados, así como ayudas económicas urgentes que permitan paliar las pérdidas y garantizar la continuidad de la actividad agraria en la provincia. La organización también exige actuaciones inmediatas para la reparación de caminos rurales e infraestructuras esenciales.
Asimismo, solicita la implicación de la Confederación Hidrográfica del Guadiana en la limpieza y mantenimiento de cauces y arroyos, al considerar que la acumulación de sedimentos incrementa el riesgo de desbordamientos. Pero va más allá y defiende la necesidad de infraestructuras hidráulicas adecuadas y una planificación eficaz de la gestión del agua, que permita almacenar recursos en periodos de lluvias intensas y asegurar el suministro en épocas de sequía.
ASAJA insiste en la urgencia de una política hidráulica “seria, responsable y a largo plazo” que responda a las necesidades reales del sector agrario y del medio rural, convirtiendo el agua en una oportunidad y no en una amenaza.
La organización continuará evaluando los efectos del temporal a medida que sea posible acceder a las zonas más afectadas, ya que las precipitaciones persisten en la provincia.



