El Colegio de Médicos de Ciudad Real ha condenado enérgicamente la agresión sufrida por una médico en el centro de salud de Argamasilla de Alba, tras ser atacada por tres mujeres que no aceptaron el diagnóstico clínico realizado. La facultativa sufrió una crisis de ansiedad a consecuencia de la agresión, un nuevo caso que vuelve a poner el foco en la creciente violencia que enfrentan los profesionales sanitarios.
“Una discrepancia con una valoración clínica nunca justifica la violencia, ni verbal ni física”, subraya el Colegio en un comunicado, en el que traslada su “total apoyo y solidaridad” tanto a la médica agredida como a sus compañeros del centro.
Desde la institución colegial se recuerda que este tipo de agresiones constituyen un delito y pueden acarrear consecuencias penales y administrativas. Además, se hace especial hincapié en la necesidad de formalizar la denuncia y completar el parte de lesiones, ya que “es un paso fundamental para que estos hechos no queden impunes”.
En una fecha tan señalada como la Noche de Reyes, el Colegio lamenta profundamente el episodio: “Este no es el regalo que ningún profesional sanitario merece. Nuestro mayor deseo y el mejor regalo posible para los médicos y para la sociedad sería acabar definitivamente con las agresiones a sanitarios”.
La corporación ha reiterado su compromiso con la tolerancia cero ante cualquier tipo de violencia en el ámbito sanitario y ha instado a las autoridades a adoptar “medidas más contundentes de prevención y protección”. Asimismo, se ha puesto a disposición de la profesional agredida para ofrecerle asesoramiento jurídico, acompañamiento institucional y apoyo emocional durante todo el proceso.
“Solo así se podrá avanzar hacia un entorno sanitario seguro, respetuoso y digno, tanto para los profesionales como para los pacientes”, concluye el comunicado.

