Con motivo del Día Europeo contra las Agresiones a Médicos y Profesionales Sanitarios, UGT Servicios Públicos Castilla-La Mancha ha reclamado la puesta en marcha de medidas urgentes para frenar el incremento de agresiones contra el personal sanitario.
El sindicato ha señalado en una nota de prensa que, aunque en la región se han adoptado algunas actuaciones en los últimos años, siguen siendo insuficientes para hacer frente a un problema que continúa repitiéndose con frecuencia en centros de salud y hospitales.
UGT recuerda que desde 2015 el personal sanitario tiene la consideración de autoridad pública, aunque considera que esta medida debe ir acompañada de otras actuaciones, ya que se trata de un problema complejo que requiere respuestas desde distintos ámbitos.
Entre las principales prioridades, el sindicato apunta a la necesidad de abordar problemas estructurales del sistema sanitario, como la falta de recursos humanos, una situación que —según advierten— contribuye a aumentar la tensión en los servicios. En este sentido, subrayan que la mayoría de las agresiones se registran en Atención Primaria.
Además, UGT propone reforzar las medidas de seguridad en los centros sanitarios, con actuaciones como la presencia de vigilantes, la instalación de botones de alarma, o la garantía de que los profesionales no trabajen aislados, de forma que puedan contar con apoyo inmediato de otros compañeros.
El sindicato también plantea identificar los centros con mayor conflictividad para elaborar un mapa de “zonas calientes”, lo que permitiría aplicar medidas de protección específicas en los lugares donde se registran más incidentes.
Según los datos manejados por UGT Servicios Públicos, solo el 14 % de los profesionales que sufren agresiones llega a presentar denuncia, mientras que el 30 % de los agresores son reincidentes.
Desde la organización sindical alertan de que amenazas, insultos e incluso agresiones físicas se han convertido en situaciones cada vez más habituales en el ámbito sanitario, algo que consideran inaceptable.
Por ello, UGT insiste en la importancia de apostar por la prevención, impulsando acciones de formación y concienciación tanto entre los profesionales como entre la ciudadanía, además de fomentar que este tipo de situaciones se denuncien y no queden sin registrar.



