El Gobierno de Castilla-La Mancha ha advertido de que una eventual prohibición de la participación y asistencia de menores a eventos relacionados con la caza, como estudia el Ministerio de Juventud e Infancia, podría generar una “controversia” en la región en lo relativo al relevo generacional de esta actividad.
La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha reconocido que no entiende “muy bien esta propuesta”, aunque ha dejado claro que el Ejecutivo autonómico respetará la decisión que adopte el Gobierno central. “Respetaremos evidentemente lo que se decida a nivel nacional, como no puede ser de otra manera”, ha señalado.
No obstante, ha subrayado que Castilla-La Mancha tiene “una obligación de intentar fomentar la caza y que haya relevo generacional entre nuestros jóvenes”. En este sentido, ha apuntado que el debate debería centrarse en matizar por edades. “Sería más oportuno hablar de edades y no hablar solo de menores, porque hay una diferencia bastante importante en este ámbito”, ha remarcado.
Gómez ha insistido en que, en cualquier caso, las normas de seguridad deben cumplirse estrictamente. “En este tipo de eventos las instrucciones y las reglas de seguridad deben estar bien establecidas, independientemente de la edad que uno tenga. Pero si además hay cazadores jóvenes, como puedan ser chavales de 14 años, pues con mayor motivo. Siempre custodiados por un adulto, como dice precisamente el reglamento de armas”, ha explicado.
La consejera ha recordado que la normativa estatal permite la práctica cinegética a partir de los 14 años bajo determinadas condiciones. “No estamos hablando de niños, un chaval con 14 años ya tiene criterio. El propio reglamento de armas le permite poder tener a su disposición una serie de armas”, ha afirmado.
A su juicio, se está trasladando una idea “un poco errónea” sobre la cuestión y ha defendido que la caza es también una actividad deportiva con fuerte arraigo en la comunidad autónoma.

