El calor no afecta igual en toda Castilla-La Mancha: si tu municipio supera esta temperatura, habrá riesgo para tu salud

Los umbrales sanitarios oscilan entre los 34,4 grados de la Serranía de Cuenca y los 40,1 de La Mancha de Ciudad Real

En pleno agosto, con el verano bien avanzado y varias olas de calor a cuestas, los ciudadanos intentan lidiar con las altas temperaturas como pueden: persianas bajadas, botellas de agua siempre cerca y cualquier sombra convertida en un pequeño refugio.

Cada año vuelve también el mismo recordatorio, tan repetido como necesario: el calor extremo tiene un impacto real sobre la salud y no conviene dejarlo pasar como una simple incomodidad propia del verano.

Sin embargo, no existe una única temperatura que marque el riesgo para toda Castilla-La Mancha. El punto a partir del cual el calor comienza a tener efectos sobre la salud cambia según la zona, debido a sus condiciones climáticas y a la respuesta de la población que vive en ella.

El ‘Plan Nacional de actuaciones preventivas de los efectos del exceso de temperatura sobre la salud 2026’ divide el territorio en zonas de meteosalud y fija para cada una un umbral de temperatura máxima. Estos valores se calculan estudiando la relación entre las temperaturas y la mortalidad registrada.

Superar ese límite no significa que una persona vaya a enfermar automáticamente. Según recuerda el Colegio de Médicos de Toledo, indica que, por encima de esa temperatura, se observa un aumento de la mortalidad en esa zona.

El calor no afecta igual en toda Castilla-La Mancha: si tu municipio supera esta temperatura, habrá riesgo para tu salud

Las temperaturas de riesgo, provincia por provincia

En la provincia de Albacete, el umbral más bajo se encuentra en Alcaraz y Segura, donde el riesgo comienza a aumentar a partir de los 35,4 grados. En Hellín y Almansa, la referencia se sitúa en 37,9 grados, mientras que en La Mancha albaceteña asciende hasta los 38,8 grados.

Ciudad Real reúne algunos de los límites más elevados de toda Castilla-La Mancha. En Montes del Norte y Anchuras, el umbral está fijado en 38,5 grados, mientras que en el Valle del Guadiana se sitúa en 38,1 grados. En las Sierras de Alcudia y Madrona alcanza los 39,7 grados y, en La Mancha de Ciudad Real, llega hasta los 40,1 grados, la cifra más alta de toda la región.

En Cuenca, las diferencias también son notables. La Serranía de Cuenca presenta el umbral más bajo de Castilla-La Mancha, con 34,4 grados. En la Alcarria conquense, la temperatura de referencia es de 36,5 grados, mientras que en La Mancha conquense se sitúa en 37 grados.

En Guadalajara, los valores son algo más moderados. El límite se encuentra en 35,1 grados en las Parameras de Molina, sube hasta los 36,4 grados en la Serranía de Guadalajara y alcanza los 36,8 grados en la Alcarria de Guadalajara.

Por último, en la provincia de Toledo, la Sierra de San Vicente tiene el umbral más bajo, fijado en 35,9 grados. En los Montes de Toledo se sitúa en 37,4 grados y en La Mancha toledana alcanza los 38,2 grados. El valor más alto de la provincia corresponde al Valle del Tajo, donde el riesgo aumenta a partir de los 39,8 grados.

Estas cifras sirven como referencia sanitaria, aunque el riesgo también depende de la duración del episodio de calor, de las temperaturas previstas para los días siguientes y de las circunstancias personales de cada ciudadano.

El calor no afecta igual en toda Castilla-La Mancha: si tu municipio supera esta temperatura, habrá riesgo para tu salud

Agua, sombra y menos esfuerzos en las horas centrales

Aunque el cuerpo no pida agua, conviene beber líquidos con frecuencia. Las bebidas alcohólicas, con mucha cafeína o demasiado azúcar no son la mejor alternativa, ya que pueden favorecer la deshidratación.

Durante las horas de más calor es recomendable permanecer en espacios frescos, climatizados o a la sombra, refrescarse siempre que sea necesario y reducir el ejercicio físico al aire libre. La ropa ligera, holgada y transpirable también ayuda a soportar mejor las altas temperaturas.

La alimentación puede aportar su pequeño granito de arena. Frutas, verduras, ensaladas, zumos y otros platos ligeros permiten recuperar parte del agua y de las sales que se pierden a través del sudor.

El Plan pide prestar especial atención a bebés y menores, mujeres embarazadas, personas mayores y quienes padezcan enfermedades que puedan empeorar con el calor, como patologías cardiacas o renales, diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer, demencia o problemas de movilidad y salud mental.

También recuerda una norma que no admite despistes: nunca se debe dejar a una persona dentro de un vehículo estacionado y cerrado, especialmente cuando se trata de menores, mayores o pacientes con enfermedades crónicas.

Los medicamentos deben guardarse en un lugar fresco, porque las temperaturas elevadas pueden alterar su composición y sus efectos. Si aparecen síntomas posiblemente relacionados con el calor y se mantienen durante más de una hora, la recomendación es consultar con un profesional sanitario.

El Plan Nacional permanece activo, con carácter general, desde el 16 de mayo hasta el 30 de septiembre, aunque contempla ampliar la vigilancia cuando se producen episodios de temperaturas anormalmente altas fuera de esas fechas.

Sandra Gonzalez
Sandra Gonzalez
Sandra González Zamora es redactora jefe de enTomelloso.com y SomosCLM.com, especializada en información local y regional con un firme compromiso por el rigor, la actualidad y la cercanía al lector.

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