El 19 de marzo, Día del Padre, es una fecha dedicada a reconocer la figura paterna, un rol que ha evolucionado notablemente en España en las últimas décadas. De un modelo tradicional centrado principalmente en el sustento económico del hogar, se ha pasado progresivamente a otro en el que los padres participan de forma activa en la crianza, la educación y el día a día de sus hijos. Este cambio refleja transformaciones sociales profundas que también han afectado a la estructura familiar.
En este contexto, el Día del Padre invita también a poner el foco en realidades menos visibles, como la de los padres solteros. Una figura que, aunque existente, sigue siendo minoritaria en Castilla-La Mancha. Según el informe «Monoparentalidad y Empleo» de la Fundación Adecco, en la región hay actualmente 75.500 familias monoparentales, de las cuales el 80 % están encabezadas por mujeres (60.700 hogares). Esto deja a los hombres al frente de menos de 15.000 familias, apenas el 20 % del total.
El propio informe advierte, además, del “creciente riesgo de pobreza intergeneracional” en este tipo de hogares, debido a factores como la inestabilidad laboral o la falta de apoyos estructurales, una situación que afecta tanto a madres como a padres, aunque con mayor incidencia en el primer grupo por su mayor peso numérico.
Una realidad constante en el tiempo
Los datos de la Encuesta Continua de Hogares del INE muestran que esta proporción apenas ha variado en los últimos años. Entre 2016 y 2020, el porcentaje de familias monoparentales encabezadas por hombres en Castilla-La Mancha se ha mantenido en torno al 20 %.
En 2016, los padres solteros representaban el 22,87 % de estos hogares (16.100 familias), cifra que descendió al 19,42 % en 2017 (14.000) y que se estabilizó en torno al 20 % en los años posteriores: 20,93 % en 2018, 19,36 % en 2019 y 20,25 % en 2020, cuando se registraron 16.300 hogares con un padre al frente.
Estos datos reflejan que, aunque el número total de familias monoparentales fluctúa, la proporción entre hombres y mujeres se mantiene prácticamente invariable, consolidando la menor presencia de los padres en este tipo de estructuras familiares.
Un perfil marcado por la viudedad
El perfil de los padres al frente de familias monoparentales también presenta características específicas. Según el INE, la mayoría de estos hombres superan los 45 años, con un peso significativo de mayores de 65.
Además, la principal causa de monoparentalidad entre los hombres es la viudedad. En 2016, el 47,2 % de estos padres eran viudos, porcentaje que se mantiene en cifras similares en los años siguientes, alcanzando el 47,85 % en 2020. Les siguen los divorciados y, en menor medida, los separados.
En cambio, los padres solteros —aquellos que no han convivido en pareja— representan una minoría muy reducida. Su peso ha sido irregular: del 4,35 % en 2016 al 18,65 % en 2019, con una caída notable en 2020, donde prácticamente desaparecen de la estadística.
Más información sobre madres que sobre padres
Otro aspecto relevante es la escasez de datos específicos sobre los padres solteros. Mientras que el perfil de las madres está ampliamente estudiado —con información sobre edad media, situación laboral o nacionalidad—, la realidad de los hombres en esta situación sigue siendo menos analizada.
Los datos disponibles sugieren, además, que aunque tanto hombres como mujeres llegan a la monoparentalidad principalmente por viudedad, hay una mayor proporción de mujeres que son madres solteras desde el inicio. Entre 2016 y 2020, el porcentaje de madres solteras dentro de las familias monoparentales encabezadas por mujeres osciló entre el 7 % y el 16 %, cifras superiores a las registradas en el caso masculino.
En definitiva, en un día como el del Padre, la realidad de los padres solteros en Castilla-La Mancha pone de manifiesto una doble circunstancia: su escasa presencia numérica y su limitada visibilidad social, en contraste con el creciente reconocimiento del papel activo de los padres en la sociedad actual.




