Asaja Castilla-La Mancha ha cumplido el compromiso adquirido con los agricultores de la región y ha presentado acciones judiciales para que se investiguen las prácticas que Agroseguro viene aplicando en la valoración de los daños causados por conejos y especies de caza mayor en las explotaciones agrarias.
En concreto, la organización agraria considera que la interpretación que Agroseguro realiza de determinados siniestros está provocando una reducción injustificada de las indemnizaciones que perciben los agricultores asegurados, pese a haber contratado expresamente coberturas para hacer frente a este tipo de daños, ha informado, ha informado Asaja en nota de prensa.
Por ello ha puesto hoy estos hechos en conocimiento de la Fiscalía Provincial de Cuenca, aportando la correspondiente documentación para que pueda determinar si las actuaciones denunciadas pudieran ser constitutivas de ilícitos penales o de cualquier otra responsabilidad jurídica.
En este sentido, el presidente de Asaja Castilla-La Mancha, José María Fresneda, ha señalado que «este es el primer paso para corregir una situación que vulnera los derechos de los agricultores y los deja en una posición de clara indefensión. Hemos agotado vías de diálogo, hemos actuado con responsabilidad, transparencia y lealtad institucional, pero cuando los derechos de los agricultores se ven perjudicados estamos obligados a actuar. No descartamos emprender nuevas acciones legales si esta situación persiste».
Durante los últimos meses, Asaja ha mantenido diversas reuniones oficiales con responsables de Agroseguro, además de otros contactos y encuentros técnicos, con el objetivo de alcanzar una solución consensuada que evitara la vía judicial. «Sin embargo, pese a la documentación aportada y a las propuestas planteadas por la organización agraria, no se han producido avances que permitan corregir una situación que afecta directamente a la rentabilidad de cientos de explotaciones agrarias de la región».
RECLASIFICACIÓN DE DAÑOS POR FAUNA COMO «NO NASCENCIA»
Asaja denuncia que cuando un agricultor comunica daños ocasionados por conejos u otras especies de fauna silvestre, Agroseguro está aplicando en numerosos casos el criterio de indemnización por «no nascencia» en lugar de reconocer el siniestro como daño por fauna.
«La diferencia es sustancial. Mientras que los daños por fauna se valoran sobre la parcela afectada, la consideración de «no nascencia» implica que el cálculo se realice sobre el conjunto de la explotación. «Esta circunstancia reduce considerablemente las indemnizaciones e incluso puede provocar que algunos agricultores no perciban compensación alguna al no alcanzarse los porcentajes mínimos establecidos en la póliza», ha explicado el presidente de la organización».
Asaja recuerda que desde el punto de vista técnico, existe nascencia cuando puede acreditarse sobre el terreno la implantación efectiva de la planta y la existencia de su sistema radicular. Sin embargo, considera que Agroseguro está realizando «una interpretación improcedente» de esta figura al aplicarla a daños provocados por fauna salvaje cuando el cultivo ya había germinado y comenzado su desarrollo.
Según la organización agraria, «resulta especialmente llamativo» que se estén calificando como «no nascencia» siniestros declarados en los meses de marzo y abril, cuando los cultivos deberían encontrarse plenamente implantados. «La realidad observada por los agricultores es que los conejos consumen las plantas en sus primeras fases de desarrollo, impidiendo su crecimiento y generando un daño cuya causa es claramente atribuible a la fauna silvestre», añade.
«Si el conejo se come la planta nada más emerger, no estamos ante un problema de germinación, sino ante un daño provocado por fauna. Cambiar el origen del siniestro supone alterar el sentido de la cobertura contratada y perjudicar económicamente al agricultor», sostienen desde la organización.
Por todo ello, Asaja considera que la cobertura específica por daños de conejo que contratan los agricultores, y por la que abonan una prima adicional, pierde eficacia práctica cuando posteriormente los daños son reclasificados bajo otro concepto indemnizatorio, reduciendo o anulando la compensación que correspondería percibir.
