La Guardia Civil de Albacete ha intervenido un arma eléctrica artesanal, considerada prohibida, a un conductor que circulaba de forma temeraria por la autovía A-31. El varón, de 32 años y vecino de San Juan (Alicante), fue interceptado tras el aviso de un ciudadano y dio positivo en drogas, además de carecer de permiso de conducir.
Los hechos ocurrieron cuando la Central Operativa Compleja (COS) de la Guardia Civil recibió la alerta de un conductor que circulaba a gran velocidad en dirección a Albacete. De inmediato, se activó un dispositivo con patrullas de Alatoz e Higueruela que lograron interceptar el vehículo a la altura de Chinchilla de Monte-Aragón.
Durante la identificación, los agentes observaron una actitud “esquiva y nerviosa” por parte del conductor, lo que motivó una inspección del vehículo. En su interior localizaron un dispositivo artesanal “a modo de pistola”, equipado con varias baterías y dos cables en su extremo que, al accionar un botón, generaban “un arco eléctrico vistoso y con el sonido característico de una descarga”.
Este tipo de artilugios está considerado arma prohibida por la normativa vigente, por lo que fue intervenido en el acto. El conductor fue informado de las posibles sanciones, que podrían oscilar entre los 600 y los 30.000 euros por la tenencia de este tipo de armas.
Además, los agentes hallaron varias dosis de marihuana entre sus pertenencias. El individuo dio positivo en el test de drogas realizado por el Subsector de Tráfico de la Guardia Civil y se comprobó que no disponía de permiso de conducir por pérdida de condiciones psicofísicas. El vehículo quedó inmovilizado.
Desde la Guardia Civil recuerdan que las pistolas eléctricas están prohibidas para uso civil en España y su utilización está reservada exclusivamente a Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y personal autorizado.
En esta actuación se han tramitado varias denuncias administrativas, tanto por la tenencia de armas prohibidas y drogas en la vía pública como por infracciones a la Ley de Seguridad Vial.


