La cueva escondida de Aýna que guarda un tesoro de hace miles de años: un viaje al Paleolítico

La Cueva del Niño de Aýna, el único rincón de Castilla-La Mancha con pinturas rupestres paleolíticas

Castilla-La Mancha guarda muchos de sus tesoros lejos de las grandes ciudades y de los lugares más transitados. Algunos aparecen entre montañas, otros junto a ríos y unos cuantos permanecen escondidos bajo tierra desde hace miles de años. Para encontrarlos hay que salirse de las rutas habituales y, en ocasiones, calzarse las botas.

Uno de esos lugares está en Aýna, en plena provincia de Albacete. Allí, en el Barranco del Infierno y rodeada de un paisaje de gran valor ambiental, se encuentra la Cueva del Niño, uno de los pocos yacimientos con pinturas rupestres paleolíticas existentes en el interior de la Península Ibérica.

Pero la importancia de la cueva va mucho más allá de sus paredes pintadas. Su secuencia arqueológica abarca desde el Paleolítico Inferior hasta el Neolítico/Calcolítico, convirtiendo este espacio en una ventana excepcional para acercarse al poblamiento prehistórico de la provincia de Albacete y del sureste peninsular.

La cueva escondida de Aýna que guarda un tesoro de hace miles de años: un viaje al Paleolítico
Imagen: CulturaCLM

22 grafías y animales pintados en rojo

En el interior de la Cueva del Niño se conservan un total de 22 grafías. Trece de ellas son representaciones figurativas y todas corresponden a animales, aunque en algunos casos no ha sido posible determinar qué especie fue representada. Las demás son signos, líneas aisladas y manchas de colorante.

El rojo domina prácticamente todo este pequeño universo prehistórico. Salvo una de las líneas, las representaciones fueron realizadas en diferentes tonalidades de rojo y rojo violáceo.

Las pinturas tampoco se concentran en un único punto. Una parte se encuentra en el vestíbulo de la cueva, mientras que el segundo conjunto aparece más adentro, en una zona separada de la entrada por bloques desprendidos y una importante formación estalagmítica.

A su valor arqueológico se suma el lugar en el que se encuentra. La cueva está situada junto al río Mundo, entre los picos Albarda —1.254 metros— y Halcón —1.232 metros—. Naturaleza, montaña y huellas de la presencia humana se encuentran así en un mismo espacio.

La Cueva del Niño forma parte además del conjunto del «Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica», declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1998.

Una visita que empieza antes de entrar en la cueva

Conocer este enclave requiere algo más que llegar hasta su puerta. La excursión y visita completa tiene una duración aproximada de cuatro horas e incluye un recorrido de 18 kilómetros en coche —16 por carretera y dos por pista forestal—, seguido de una caminata de 1,7 kilómetros por un sendero de dificultad media y con 250 metros de desnivel.

El precio indicado es de 8 € por adulto y de 4 € para los niños de entre 8 y 10 años. Los grupos deben tener un mínimo de diez personas y un máximo de 55, y es necesario inscribirse con unos días de antelación en la Oficina de Turismo de Aýna o a través del teléfono 967 29 53 16.

Por las características del recorrido, la visita no está recomendada para menores de siete años, personas muy mayores o quienes tengan determinados problemas físicos, como asma, dolores de espalda o rodillas, o hayan pasado por operaciones recientes. Para afrontar la ruta se recomienda llevar botas de senderismo, bastón, agua y una linterna para el interior de la cavidad.

Una iniciativa turística premiada en Castilla-La Mancha

Desde finales de 2025, las visitas iniciaron además una nueva etapa orientada a reducir el impacto sobre el entorno. Entre las medidas adoptadas figura un vehículo eléctrico colectivo de nueve plazas para trasladar a los visitantes hasta el comienzo del sendero y reducir así el uso de vehículos particulares.

Precisamente, este modelo de visitas sostenibles impulsado por el Ayuntamiento de Aýna y el GAL Sierra del Segura ha recibido recientemente el Premio a la Mejor Iniciativa Turística de Castilla-La Mancha dentro de los Premios Regionales de Turismo 2026.

Las actuaciones realizadas, con una inversión cercana a los 87.000 €, han permitido mejorar el acceso y la seguridad, reducir la llegada de vehículos privados y reforzar la conservación de las pinturas. Entre ellas se encuentran el vehículo eléctrico de nueve plazas, el acondicionamiento de la senda y la incorporación de nuevo equipamiento para las visitas al interior.

Un reconocimiento para una nueva forma de acercarse a un lugar que lleva miles de años guardando parte de la historia más antigua de Albacete.

Sandra Gonzalez
Sandra Gonzalez
Sandra González Zamora es redactora jefe de enTomelloso.com y SomosCLM.com, especializada en información local y regional con un firme compromiso por el rigor, la actualidad y la cercanía al lector.

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