Castilla-La Mancha ofrece una amplia variedad de destinos que combinan belleza natural e historia, muchos de ellos íntimamente ligados al imaginario de El Quijote. Entre estos enclaves, destaca especialmente la Cueva de Montesinos, ubicada en el término municipal de Ossa de Montiel (Albacete), un lugar que no solo destaca por su singular formación geológica, sino también por su peso en la literatura universal.
Esta cavidad natural, formada por la acción del agua de lluvia sobre la roca caliza predominante en la zona, alcanza una profundidad aproximada de 80 metros. Se encuentra dentro del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, en la finca conocida como “San Pedro”, a tan solo seis kilómetros de Ossa de Montiel y catorce de Ruidera. En sus alrededores, el paisaje mediterráneo se manifiesta en forma de encinas, sabinas, romeros y jaras.

La Cueva de Montesinos tiene una formación kárstica con unas dimensiones interiores de hasta 59 metros de anchura y 45 de fondo. A través de grandes bloques de piedra que se desploman en la entrada, se accede a la cavidad descendiendo por un vestíbulo que conduce a la conocida como “La Gran Sala”, la parte más amplia del conjunto subterráneo. Un pequeño cauce de agua circula por su fondo, lo que incrementa el atractivo geológico del lugar.
Pero más allá de su valor natural, la cueva destaca por su relevancia cultural y literaria. En sus profundidades transcurren los capítulos XXII y XXIII de la segunda parte de Don Quijote de la Mancha, en los que Cervantes narra cómo el caballero se adentra en la cueva atado a sogas para descubrir los misterios que esconde. El pasaje describe una entrada «llena de cambroneras y cabrahígos, de zarzas y malezas», y convierte al lugar en un espacio mítico dentro del universo quijotesco. La conexión con la obra de Cervantes es tan estrecha que se considera que el propio autor pudo haber visitado personalmente la cueva.

Su importancia literaria y su vinculación con la figura de Don Quijote han llevado a que el Gobierno regional la declare Bien de Interés Cultural con la categoría de Sitio Histórico.
Los restos arqueológicos hallados en la zona añaden aún más valor a este enclave. Se han encontrado piezas que datan del III milenio a.C., como cuchillos y puntas de flecha de sílex, hachas pulimentadas y una fusayola, lo que indica su ocupación desde el Neolítico Final y el comienzo de la Edad de los Metales.

La Cueva de Montesinos representa uno de los lugares más emblemáticos de la ruta cervantina y se convierte en una visita imprescindible para quienes deseen adentrarse en la historia, la literatura y la naturaleza de Castilla-La Mancha.



