Tres funcionarios del centro penitenciario ‘La Torrecica’ de Albacete resultaron heridos durante un incidente con un interno que CSIF califica como «especialmente violento». Según el sindicato, uno de los trabajadores permanece de baja como consecuencia de las lesiones sufridas.
Los hechos comenzaron alrededor de las 8:00 horas del 29 de septiembre, después de una pelea entre dos internos. Según el relato de CSIF, uno de ellos fue trasladado a una sala de observación, donde permaneció aproximadamente dos horas con el objetivo de que se calmara.
Cuando los funcionarios acudieron posteriormente a buscarlo, el interno habría comenzado a insultarles y desafiarles. Fue trasladado entonces a una celda de aislamiento, donde, siempre según la versión sindical, provocó numerosos destrozos y llegó a manipular la instalación eléctrica, dejando sin suministro la zona de aislamiento.
Durante su posterior traslado a otra celda se produjo la agresión en la que resultaron lesionados tres funcionarios, uno de los cuales continúa de baja.
La situación obligó a solicitar la intervención de la Policía Nacional. Cinco agentes acudieron al centro penitenciario para colaborar en el traslado del interno al Hospital General Universitario de Albacete, donde fue sometido a un reconocimiento. Según CSIF, no se detectó ninguna anomalía y regresó posteriormente a prisión.
El episodio se prolongó hasta la madrugada del 30 de septiembre y obligó a reforzar el turno de noche con trabajadores procedentes del turno de día.
Tras lo ocurrido, CSIF reclama que el interno sea trasladado a un centro adecuado a su perfil y clasificado en primer grado. El sindicato sostiene que este tipo de episodios refleja las situaciones a las que se enfrenta el personal penitenciario y señala, citando datos oficiales, que se producen más de 500 agresiones al año en las prisiones españolas.
La denuncia coincide además con la aprobación en el Senado del reconocimiento de los trabajadores de Instituciones Penitenciarias como agentes de la autoridad, mediante una modificación de la Ley General Penitenciaria. Según explica CSIF, este cambio implica, entre otras consecuencias, que las agresiones contra estos profesionales puedan conllevar penas adicionales de hasta cuatro años de prisión.
