La Audiencia Provincial de Albacete juzga este lunes 16 de marzo y el martes 17 de marzo a A.F.V., acusado de un delito continuado de agresión sexual contra una joven con la que compartía vivienda mientras ambos trabajaban como temporeros agrícolas en la provincia durante el verano de 2024.
Según el escrito de la Fiscalía, el acusado, de nacionalidad rumana, residía temporalmente en un inmueble situado a las afueras de la ciudad de Albacete junto a otros trabajadores del campo. Entre ellos se encontraba la víctima, B., que tenía 22 años en el momento de los hechos.
Los hechos habrían ocurrido durante el mes de agosto, cuando el resto de trabajadores regresó a Rumanía durante el periodo estival y el acusado y la joven quedaron solos en la vivienda.
La Fiscalía sostiene que a mediados de agosto el acusado solicitó mantener relaciones sexuales con la víctima, a lo que ella se negó. Posteriormente, el 22 de agosto, alrededor de las 22:00 horas, el procesado habría entrado en el dormitorio de la joven, le habría quitado el teléfono móvil, la habría golpeado y agredido sexualmente, además de amenazarla con ir a por una pistola si no permanecía en silencio.
El escrito de acusación señala que las agresiones se repitieron en varias ocasiones durante los días siguientes. Según el relato de la Fiscalía, el acusado volvió a entrar en el dormitorio pese a que la víctima había cerrado la puerta con un candado, utilizando nuevamente violencia y amenazas para forzarla sexualmente.
Durante ese periodo, la joven habría permanecido encerrada en su habitación y, en varias ocasiones, pidió al acusado que la dejara, llegando incluso a ofrecerle dinero para que cesara en su actitud.
En uno de los episodios, consciente de que el acusado solía quitarle el móvil antes de las agresiones, la víctima dejó el dispositivo grabando un audio para registrar lo sucedido.
Tras el regreso de otros compañeros de vivienda, la joven acudió a dependencias policiales el 26 de agosto de 2024 para denunciar los hechos. Posteriormente, las fuerzas de seguridad detuvieron al acusado, que permanece en prisión provisional desde el 30 de agosto de 2024.
La Fiscalía considera que los hechos constituyen un delito continuado de agresión sexual, por el que solicita 20 años de prisión, y un delito de detención ilegal, por el que pide 5 años de cárcel.
Además, reclama que, una vez cumplida la pena, se imponga al acusado 10 años de libertad vigilada, así como el pago de 20.000 euros de indemnización a la víctima por los daños causados.



