Castilla-La Mancha encara el último año antes de las elecciones autonómicas de 2027 con los partidos ya en posición de salida. A falta de 365 días para la cita con las urnas, el PSOE defiende la gestión del Gobierno de Emiliano García-Page como principal aval para revalidar su mayoría, mientras PP y Vox plantean un cambio político urgente. En el espacio de la izquierda extraparlamentaria, IU, Podemos y Sumar centran sus propuestas en la vivienda, el refuerzo de los servicios públicos y la necesidad de construir una alternativa progresista.
Desde el PSOE sostienen que el Ejecutivo autonómico ha cumplido cerca del 70 por ciento de los compromisos adquiridos y que el resto están “prácticamente todos” en marcha. Para los socialistas, estos datos demuestran que Castilla-La Mancha cuenta con un “Gobierno serio, que dice lo que va a hacer y lo hace” y que actúa “con transparencia total”.
Entre los logros que el PSOE pone sobre la mesa figuran la reducción del paro, el aumento de profesionales e infraestructuras sanitarias, la evolución de los datos económicos y las políticas contra la despoblación. De cara al último tramo de legislatura, el partido sitúa como prioridad “cristalizar el Plan de Vivienda”, continuar reforzando la educación y ampliar las plazas residenciales para personas mayores.
El Partido Popular, por el contrario, ofrece un diagnóstico muy distinto. Los populares hablan de una “degeneración de la sanidad”, de una situación económica que está “desembocando en una pobreza descontrolada”, de sectores productivos “abandonados” y de una “gran falta de inversión” en infraestructuras. Atribuyen esta situación a un Gobierno que, a su juicio, “ha dejado de lado sus funciones” y a un presidente, Emiliano García-Page, al que acusan de sustentar a un PSOE “responsable de todos esos problemas”.
El PP considera que la región necesita medidas inmediatas, especialmente en sanidad y fiscalidad. Entre sus prioridades figuran un plan contra las listas de espera y “una ambiciosa bajada de impuestos”. También plantea acciones vinculadas a la logística, la industria agroalimentaria y el aprovechamiento de motores económicos cercanos como la Comunidad de Madrid.
Vox también centra sus críticas en el Gobierno regional y en García-Page, al que señala como “principal causante” de los problemas de Castilla-La Mancha. Desde la formación aseguran que el Ejecutivo “castiga con nuevo canon del agua, nos sube los impuestos, nos engaña con la carrera profesional sanitaria y encima nos recorta los servicios públicos”. Además, acusan al PP de no haber ejercido una oposición real.
La propuesta de Vox pasa, según sus fuentes, por “devolver el sentido común y la buena gestión”, con un planteamiento alineado con el discurso nacional de Santiago Abascal. Sus prioridades incluyen aumentar la seguridad, mejorar la educación, modernizar las instalaciones médicas, apoyar a familias y empresas y facilitar el acceso a la vivienda, todo ello “con el principio de prioridad nacional”.
En el ámbito de la izquierda extraparlamentaria, Izquierda Unida sitúa la vivienda como el principal problema de la región. La formación alerta del “incremento desmesurado” de los precios, que dificulta el acceso no solo a personas en situación de vulnerabilidad, sino también a familias trabajadoras en zonas tensionadas.
IU reclama la puesta en marcha del Plan de Vivienda 2027-2031, con la construcción de 10.000 viviendas en Castilla-La Mancha. Critica la “inactividad” del Gobierno regional en esta materia y considera que esa falta de iniciativa ha “dejado en manos de los especuladores buena parte de la oferta”. Además, plantea desarrollar una red de trenes regionales junto al Ministerio competente y aumentar la inversión en centros educativos públicos masificados.
Podemos, por su parte, apunta a la “falta de democracia” como origen de buena parte de los problemas de Castilla-La Mancha. La formación considera que el actual sistema electoral impide que determinadas voces lleven a las Cortes los problemas de la ciudadanía. Entre sus urgencias sitúa la vivienda, con medidas para “expulsar a los especuladores”, así como las listas de espera sanitarias, la pobreza y la exclusión social.
La formación morada defiende propuestas dirigidas a garantizar los derechos de mujeres, personas LGTBI, mayores, jóvenes, trabajadores, personas excluidas, migrantes y también de los animales, además de reclamar “soberanía y sostenibilidad” sobre la tierra y el agua.
Sumar coincide en señalar la vivienda como uno de los grandes retos de la región, junto al modelo de desarrollo territorial. La formación apuesta por “un gobierno que utilice todas las herramientas disponibles para garantizar el derecho a la vivienda”, con limitación de precios donde sea necesario, ampliación del parque público y movilización de viviendas vacías hacia el alquiler asequible.
También reclama criterios claros para decidir dónde deben implantarse proyectos industriales, energéticos o logísticos, y advierte de la necesidad de reforzar la sanidad, la educación y la dependencia. En materia sanitaria, Sumar sostiene que la gestión “se está privatizando cada vez más”.
El horizonte electoral
A un año de las elecciones, el PSOE se muestra convencido de que Castilla-La Mancha “confía en su gobierno” y destaca que Emiliano García-Page es “de los más respetados y coherentes de España”. Los socialistas subrayan su papel en debates como la financiación autonómica o las reivindicaciones en materia de agua, y afirman que “el electorado, llegado el momento, volverá a hacer una apuesta segura y ganadora con Page”.
El Partido Popular, en cambio, fija como objetivo “ganar las elecciones autonómicas de mayo del 2027”, un resultado que ve “muy factible”. “Esta región necesita un cambio urgente y Page ha demostrado incapacidad para gestionar el presente y el futuro de nuestra tierra”, resumen desde la formación.
Vox evita concretar candidatura o cabeza de lista para las autonómicas y remarca que es “un partido nacional, con un proyecto nacional y un mensaje nacional para construir una España nueva y decente”. La formación insiste en que a Santiago Abascal le preocupa el rumbo marcado por Pedro Sánchez, mientras que en Castilla-La Mancha critica que García-Page esté, según Vox, “más preocupado en aumentar el número de políticos que el de médicos, ganaderos, profesores o agricultores”.
IU prevé dar a conocer sus candidaturas “a comienzos” de 2027 y confirma que las conversaciones sobre acuerdos de confluencia “ya se están sucediendo”. Su objetivo es alcanzar “una única candidatura de la izquierda alternativa” y lograr representación en las Cortes regionales, con un escaño que consideran “decisivo para evitar un gobierno de la derecha” e influir en el futuro Ejecutivo.
Sumar también admite conversaciones con IU y otras fuerzas progresistas, que “avanzan con buena voluntad”, con la intención de construir una candidatura “amplia, sólida y capaz de ofrecer una alternativa real y más justa” al modelo PSOE-PP. La formación confía en que esta vez pueda consolidarse “un espacio más sólido y con vocación de sobrevivir a las elecciones”.
Podemos plantea que en 2027 estará en juego “tener democracia o aupar al fascismo” y vincula parte del escenario político al debate sobre el Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha. La formación considera que un acuerdo sobre este texto sería “un buen paso para avanzar conjuntamente entre las fuerzas de izquierdas”, aunque advierte de que el modelo de candidatura será decisivo. Como referencia, defiende el “modelo extremeño”, basado en una confluencia liderada por Podemos, frente al “modelo andaluz” de “competir en vez de cooperar”.
