Denuncian a una empresa de helados de Talavera por dejar a sus trabajadores demasiado tiempo en cámaras frigoríficas

El sindicato alerta de riesgos para la salud y represión sindical en la planta de Talavera de la Reina, tras la intervención de la Inspección de Trabajo

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La Inspección de Trabajo y Seguridad Social ha constatado incumplimientos en materia de seguridad y salud laboral en la empresa Helados Casty, ubicada en Talavera de la Reina, según ha informado este jueves CCOO en rueda de prensa. El sindicato denuncia que la empresa, gestionada por la familia Fernández Castillejo, no respeta los descansos obligatorios para trabajos en cámaras frigoríficas y mantiene a más de una treintena de empleados sin reconocerles su antigüedad.

Javier García, secretario de Acción Sindical y Negociación Colectiva de CCOO Toledo, y Alejandra Rodríguez, delegada de la sección sindical de CCOO en Casty-Talavera, han detallado ante los medios una “batería de incumplimientos y fraudes en materia laboral” por parte de la empresa. García ha calificado la situación de “canallesca y desalmada”, asegurando que “es una tropelía que vienen sufriendo los trabajadores y trabajadoras desde hace décadas, a quienes la familia Fernández Castillejo humilla”.

El sindicato denunció que la empresa incumple los tiempos de descanso establecidos para trabajos en cámaras frigoríficas por debajo de -18 grados, que según la normativa deben ser de 15 minutos cada 45 trabajados, con un máximo de 6 horas. “La empresa lo que está haciendo es darles cada 8 horas 40 minutos de descanso, en dos paradas de 20 minutos, tiempo que les obliga a recuperar los fines de semana”, ha explicado García.

La Inspección de Trabajo ha requerido a Helados Casty que implante un sistema adecuado de registro de tiempo de trabajo y permanencia, y que cumpla con los descansos obligatorios. Además, ha exigido el reconocimiento de la antigüedad de más de treinta trabajadores, tras comprobar que estaban contratados de forma ilegal, mediante contratos temporales o a través de ETT, y sin reconocerles la antigüedad real. La empresa deberá abonar 10.519 euros en concepto de atrasos y 9.964 euros por infracotización a la Seguridad Social.

García ha criticado que “es inadmisible que una empresa como Helados Casty, con unos beneficios de más de 30 millones al año, pague menos a sus trabajadores y trabajadoras, incumpla la normativa laboral y les de este trato desalmado, es la empresa del país que peor paga y peor trata sus empleados, empresas como esta no nos hemos encontrado”.

En el ámbito de la seguridad, Alejandra Rodríguez ha trasladado “la gran preocupación de la plantilla por su seguridad e integridad física”, relatando que el pasado viernes se produjo una fuga de amoníaco que provocó que una trabajadora cayera inconsciente y tuviera que ser trasladada al hospital en UVI móvil, sufriendo graves quemaduras en la tráquea. “Podía haber muerto de haber ingerido agua, sufriendo quemaduras en el estómago y muriendo al vomitar, como la advirtió el personal sanitario”, ha señalado Rodríguez.

Según la delegada sindical, “no es la primera vez que una persona trabajadora cae inconsciente por una fuga de amoníaco y tiene que ser hospitalizada, pero hasta que CCOO ha dado apoyo, nadie se ha enterado”. Rodríguez denuncia que no existe protocolo de actuación ante este tipo de situaciones ni equipos de protección individual adecuados. “No se evacuó a todos los trabajadores de la fábrica, se les obligó a continuar encerrados en la nave expuestos al gas tóxico y tan solo permitió evacuar a los trabajadores y trabajadoras estrictamente encima de dicha fuga. La premisa era seguir produciendo más y más sin importar poner en grave riesgo la salud de la plantilla”, ha criticado.

Esta misma semana, CCOO ha interpuesto una denuncia por riesgo grave e inminente por el uso de sosa cáustica para la limpieza, tarea que, según Rodríguez, se realiza “sin formación específica, gracias a las y los compañeros veteranos que nos dicen que extrememos la precaución”. La limpieza se lleva a cabo mientras el resto de la fábrica está trabajando y también los fines de semana. “Por 1.100 euros netos nos estamos jugamos la integridad, nos parece injusto”, ha afirmado.

Por último, Rodríguez ha denunciado la “grave represión sindical” que sufre, especialmente por parte de Pablo Fernández Castillejo, quien “ha cortado la luz de la caseta sindical, la cual está puesta en el lugar donde se desechan las grasas y productos químicos y no me permite estar más de cinco minutos en la zona en la que la plantilla se reúne para fumar o tomar un café, impidiendo que pueda informar y hablar con los compañeros en su tiempo de descanso”.

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