El fin de semana se presenta inusualmente caluroso en España, con temperaturas que alcanzarán valores propios del verano en pleno mes de abril. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), se esperan máximas por encima de los 32 grados en regiones del nordeste, la mitad sur peninsular y Canarias, donde además se prevé la presencia de calima. El ambiente cálido se mantendrá durante la próxima semana, con temperaturas incluso en ascenso.
Rubén del Campo, portavoz de la Aemet, ha explicado que serán jornadas de estabilidad generalizada y “con temperaturas más propias del mes de junio” que de estas fechas. Del Campo ha añadido que la semana del 20 al 26 de abril será “muy cálida para la época en la mayor parte del país”, según ha reiterado la autoridad meteorológica en la red social X.
Durante varios días, las máximas superarán los 25 grados en buena parte del territorio, y en puntos del sur de la península podrían alcanzarse o superarse los 34 grados. En Canarias, aunque las temperaturas comenzarán a descender a partir del lunes, durante el fin de semana se mantendrán elevadas y acompañadas de polvo en suspensión que provocará calima.
En cuanto a las precipitaciones, la Aemet prevé que serán escasas la próxima semana. Sin embargo, crecerán nubes de evolución a partir del mediodía que podrán dejar chubascos dispersos, localmente fuertes y acompañados de tormenta, granizo y viento intenso, especialmente en entornos montañosos.
El pronóstico por días detalla que este viernes los cielos estarán despejados salvo en el extremo norte peninsular, donde por la tarde podrían crecer nubes y registrarse algún chaparrón aislado. Rubén del Campo ha señalado que “las temperaturas aumentarán en toda España, con valores de más de 25° de forma generalizada”. En el valle del Guadalquivir, el valle del Ebro y puntos de Canarias se podrán alcanzar los 30 grados, y en Sevilla las máximas podrían llegar hasta los 32 grados.
El sábado, la jornada comenzará despejada, pero a partir del mediodía crecerán nubes en el interior peninsular que podrían dejar chubascos dispersos, tormentas y granizo, especialmente en zonas montañosas del centro, este y norte de la península, así como en la meseta norte. Las temperaturas apenas variarán o subirán ligeramente en la península, superando los 32 grados en los valles del Guadiana y del Guadalquivir. En Canarias, las máximas podrán superar los 32-34 grados en las islas orientales y continuará la calima.
El domingo y el lunes serán jornadas similares al sábado, con temperaturas estables en la península y Baleares, y un ascenso en el Cantábrico. “El ambiente en general será muy cálido para la época del año de forma prácticamente generalizada”, ha asegurado Rubén del Campo. Las máximas podrán situarse entre 5 y 10 grados por encima de lo habitual, salvo en zonas costeras, y en la mitad norte peninsular y Canarias podrían superar en más de 10 grados los valores normales para estas fechas. “Serán más propias del mes de junio”, ha apuntado el portavoz de la Aemet.
En Canarias, las temperaturas bajarán el lunes “de forma clara” y tenderán a normalizarse, aunque en Lanzarote y Fuerteventura seguirán siendo altas. Del Campo ha advertido que “a partir del martes aumenta bastante la incertidumbre en el pronóstico”. En Canarias se espera que siga refrescando, pero en la península la tendencia térmica no está del todo clara. El martes podrían repuntar las temperaturas en la mitad sur, superando incluso los 34 grados, y podrían continuar los chubascos tormentosos en la mitad norte.
A partir del miércoles, la incertidumbre en las previsiones aumenta. Algunos escenarios apuntan a la continuidad del calor, mientras que otros prevén un descenso térmico con temperaturas más acordes a la época. Por el momento, Rubén del Campo concluye que lo que parece “bastante claro” es que el fin de semana y el comienzo de la próxima semana “tendremos un adelanto del verano en pleno mes de abril”.


