El Gobierno de Castilla-La Mancha ha presentado este martes la Campaña de la Renta 2025, que incorpora un total de 27 desgravaciones en el tramo autonómico del IRPF y que, según las previsiones, beneficiará a unos 215.000 contribuyentes de la región, con un impacto estimado de 71 millones de euros.
El consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, ha detallado en rueda de prensa que estos 215.000 contribuyentes suponen “prácticamente el 20 %” del total de personas que cada año hacen la declaración de la Renta en Castilla-La Mancha. De ellos, unos 18.000 podrán acogerse a desgravaciones fiscales relacionadas con la vivienda.
Ruiz Molina ha destacado que, con este conjunto de deducciones, Castilla-La Mancha se sitúa como “una de las comunidades autónomas con la presión fiscal más baja y la cuarta con el menor IRPF” dentro de las incluidas en el Régimen Común. El consejero ha subrayado que, entre 2019 y 2025, la región habrá multiplicado por tres el número de contribuyentes que se acogen a alguna deducción y por siete el impacto económico de estas medidas.
La campaña de este año mantiene un formato similar al de ejercicios anteriores, con presencia en televisiones, radios, prensa escrita, medios digitales y redes sociales. Además, se realizará un buzoneo de folletos explicativos en viviendas y locales de negocios, y se distribuirán carteles y dípticos en todos los ayuntamientos. El objetivo, según Ruiz Molina, es “llegar a toda la ciudadanía” para que nadie se quede sin conocer las desgravaciones a las que puede acogerse.
Entre las 27 desgravaciones previstas, destaca una nueva deducción del 15 % en la cuota autonómica del IRPF para aportaciones a cuentas en entidades de crédito, siempre que el importe se destine a la adquisición de la vivienda habitual por parte de menores de 36 años, con un límite de 3.000 euros. También se incrementa de 450 a 500 euros el importe máximo de la deducción por arrendamiento de vivienda habitual, que se aplicará a menores de 36 años, familias numerosas, familias monoparentales y personas con discapacidad.
Otra novedad es una deducción del 30 % por los gastos derivados de controles veterinarios y vacunación en casos de tenencia de perros de asistencia para personas con discapacidad.
El resto de beneficios fiscales incluye medidas para adecuar el esfuerzo fiscal a situaciones de familias y jóvenes, como reducciones por nacimiento o adopción de hijos, familia numerosa o monoparental, discapacidad del contribuyente o de sus ascendientes o descendientes, y para contribuyentes mayores de 75 años. Además, se contemplan deducciones por gastos de guardería, educación, cuidado de ascendientes mayores de 75 años, acogimiento no remunerado de menores, para mayores de 65 y personas con discapacidad, y compensación por incremento del tipo de interés en préstamos hipotecarios para la adquisición de primera vivienda en menores de 40 años.
Las deducciones para luchar contra el reto demográfico incluyen hasta un 25 % para personas con residencia en zonas escasamente pobladas, hasta el 15 % por gastos de adquisición, construcción o rehabilitación de vivienda habitual, y 500 euros por traslado de vivienda por motivos laborales a zonas despobladas.
Por último, se incluyen incentivos a la inversión empresarial, con deducciones del 20 % en las cantidades invertidas en la constitución o ampliación de capital en sociedades mercantiles y otra por inversión en entidades de economía social.
“Estamos ante un conjunto de deducciones muy importantes”, ha afirmado Ruiz Molina, quien ha resaltado que Castilla-La Mancha, en materia de deducciones fiscales en el tramo autonómico del IRPF, está “por encima” de otras regiones gobernadas por el PP como Andalucía, la Comunidad de Madrid o Extremadura, comunidades que “hacen apología de las deducciones”.


