La emblemática chimenea de la antigua central térmica de la ‘Sevillana’ de Puertollano (Ciudad Real) será demolida con explosivos el próximo 3 de marzo, previsiblemente a primera hora de la tarde, en una operación que marcará un nuevo paso en el desmantelamiento definitivo de estas históricas instalaciones industriales.
Con 120 metros de altura y estructura cilíndrica de hormigón, la chimenea es el último gran vestigio visible de la antigua planta de carbón, después de que hayan sido derribados prácticamente todos los edificios y estructuras del complejo. Durante la jornada, la carretera de Mestanza permanecerá cortada al tráfico por motivos de seguridad.
La central fue construida por Sevillana de Electricidad y entró en funcionamiento en 1972. Posteriormente pasó a manos de Endesa, luego al grupo italiano ENEL y más tarde a la alemana EON. Con una potencia de 220 megavatios, cesó su actividad en octubre de 2013.
Tras su cierre comenzaron las labores de desmantelamiento. Uno de los momentos más significativos se produjo en noviembre de 2015, cuando fue volada la torre de refrigeración. En los años siguientes, las instalaciones pasaron por distintas manos hasta que Repsol adquirió los activos vinculados a la generación eléctrica de bajas emisiones.
La energética proyectó en estos terrenos una planta de hidrógeno verde junto a RIC Energy, aunque la iniciativa fue finalmente descartada por inviabilidad técnica y económica.
Con la voladura de la chimenea, Puertollano perderá uno de los símbolos más reconocibles de su pasado industrial vinculado al carbón, cerrando así una etapa que ha marcado durante décadas el paisaje y la historia energética de la ciudad.


