lunes, 16 febrero 2026

· Manzanares | Toledo ·

La UME se retira de Ciudad Real tras estabilizarse el Bullaque y los municipios encaran la reconstrucción

El Robledo, Malagón y otras localidades evalúan daños tras días de diques, rescates y más de 300 kilómetros de caminos afectados

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La Unidad Militar de Emergencias (UME) ha retirado este domingo a los casi 70 efectivos desplegados en la provincia de Ciudad Real tras la mejora de la situación hidrológica del río Bullaque, que había obligado a activar el nivel 2 del Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones en Castilla-La Mancha.

Según fuentes de la Subdelegación del Gobierno, el descenso progresivo del caudal y la reducción del riesgo de desbordamiento han permitido desactivar el dispositivo y devolver la gestión a los servicios ordinarios de emergencias y a los ayuntamientos afectados.

El contingente, integrado por unos 70 militares y 37 medios del Primer Batallón de Intervención desplazado desde la Base Aérea de Torrejón, centró su actuación en El Robledo y el Valle del Bullaque, especialmente tras el desembalse de la Torre de Abraham y la previsión de nuevas lluvias.

Diques, rescates y viviendas anegadas

En El Robledo, uno de los puntos más sensibles por su cercanía al cauce, la UME levantó y reforzó diques, instaló barreras de contención y canalizó el agua para minimizar daños en viviendas y espacios públicos.

El alcalde, Gustavo Ormeño, ha señalado que los vecinos comienzan a ver “la luz al final del túnel” tras la mejora del nivel del río. Aunque no se han producido daños personales, sí se han registrado importantes perjuicios materiales.

El Ayuntamiento centra ahora sus esfuerzos en la limpieza de calles y en la retirada de sedimentos. Ormeño ha reconocido que cuantificar los daños es “ahora mismo” imposible, pero ha advertido de que el impacto ha sido “muy importante”, con caminos rurales “devastados” y daños en infraestructuras como el parque municipal o el recinto de la piscina.

La UME también actuó en otras localidades. En Fuente el Fresno, rescató a un matrimonio de avanzada edad aislado en la aldea de Cruz de Piedra tras el desbordamiento de un arroyo. En Fernán Caballero, los militares achicaron agua en viviendas afectadas por la crecida del río Bañuelos.

Más de 300 kilómetros de caminos dañados

Con la retirada del dispositivo militar, los municipios entran en una nueva fase centrada en la evaluación de daños y la recuperación de infraestructuras.

En Malagón, el alcalde Adrián Fernández ha avanzado que el primer balance cifra en más de 300 kilómetros los caminos rurales afectados, muchos con arrastres de tierra, pérdida de firme y tramos intransitables. El Ayuntamiento ya ha iniciado inspecciones técnicas para priorizar las actuaciones y restablecer los accesos a explotaciones agrícolas y ganaderas.

Tras varios días marcados por lluvias intensas, desembalses y riesgo de inundaciones, la provincia comienza ahora el camino hacia la normalidad, con la mirada puesta en la reconstrucción y la reparación de los daños causados por el temporal.

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