Asaja Castilla-La Mancha ha instado a respetar el acuerdo institucional alcanzado en las Cortes regionales para la reforma del Estatuto de Autonomía y ha advertido de que el debate sobre el número de diputados no debe “obstaculizar” una reforma que considera estratégica para la región.
En un comunicado, la organización agraria subraya que el texto es fruto “del consenso político y de las aportaciones realizadas por los agentes económicos y sociales”, por lo que entiende que no hay motivos para paralizarlo tras meses de negociación y trabajo conjunto.
El presidente de Asaja Castilla-La Mancha, José María Fresneda, ha señalado que “no es razonable que, después del trabajo realizado y del consenso alcanzado, se ponga en riesgo un texto que responde a las necesidades reales de la región y de su medio rural”. A su juicio, la discusión sobre el número de parlamentarios no puede convertirse en un freno a una actualización necesaria tras cuatro décadas de vigencia del actual Estatuto.
Desde la organización consideran que la reforma supone una “oportunidad histórica” para adaptar el marco institucional a los desafíos actuales, especialmente en lo que respecta al campo y a los sectores productivos. Destacan que el nuevo texto sitúa al medio rural como eje vertebrador y reconoce su papel en la cohesión territorial, la seguridad alimentaria, la sostenibilidad ambiental y el desarrollo económico.
Asaja recuerda que el proyecto incorpora propuestas trasladadas por el propio sector agrario, especialmente en materias que afectan directamente a agricultores y ganaderos, y que contó con el respaldo de los agentes económicos y sociales en el momento de su aprobación en las Cortes.
Entre los aspectos que valoran de forma positiva figura el blindaje de los servicios públicos esenciales, con el objetivo de que residir en un municipio rural no suponga una desventaja en el acceso a la sanidad, la educación o los servicios sociales. También resaltan que la lucha contra la despoblación se eleva a principio rector de la acción pública, obligando a impulsar políticas que favorezcan el arraigo, el relevo generacional y la igualdad de oportunidades frente al medio urbano.
Asimismo, ponen el acento en el reconocimiento del derecho al agua y a los recursos hídricos, garantizando su disponibilidad prioritaria para el consumo humano, la actividad agraria y ganadera, el desarrollo económico y la protección ambiental. “Para el sector agrario, la garantía de agua suficiente y planificada es un elemento estructural para la viabilidad de las explotaciones y la estabilidad del sistema agroalimentario”, sostienen desde Asaja.
Finalmente, la organización ha reiterado su disposición a seguir colaborando con las instituciones para que los principios recogidos en la reforma se traduzcan en medidas concretas, con financiación suficiente y un impacto real en agricultores, ganaderos y municipios de Castilla-La Mancha.

