lunes, 9 febrero 2026

· Manzanares | Toledo ·

El campo celebra el agua en C-LM, pero el olivar acusa el golpe de las lluvias

Según la organización, las precipitaciones han coincidido con un momento especialmente delicado para el olivar

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Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha ha valorado las abundantes lluvias de las últimas semanas como una “excelente noticia” para una región tradicionalmente marcada por la escasez hídrica, al favorecer la recarga de acuíferos y mejorar las perspectivas de los principales cultivos. No obstante, advierte de que el olivar es el sector más perjudicado por el importante retraso que están sufriendo las labores de recolección de la aceituna.

Según la organización, las precipitaciones han coincidido con un momento especialmente delicado para el olivar, ya que la persistencia de la lluvia ha obligado a interrumpir de forma reiterada la recogida, tanto por parte de cuadrillas como de cooperativas. Esta situación, generalizada en buena parte del país, está provocando que la campaña avance a un ritmo inferior al habitual desde diciembre y en condiciones menos favorables.

Desde el sector se teme que estas dificultades puedan traducirse en una cosecha final inferior a la prevista inicialmente, tanto a nivel regional como nacional, con el consiguiente impacto económico negativo para agricultores y cooperativas.

En el resto de cultivos, el balance es mayoritariamente positivo. En el viñedo, inmerso en el periodo de reposo vegetativo, las lluvias permitirán una profunda acumulación de humedad en el suelo que será clave para una brotación más vigorosa y homogénea en primavera, aunque el exceso de agua puede complicar puntualmente la entrada de maquinaria para la poda.

En el ajo, la nascencia del ajo morado está siendo favorable y no se aprecian daños en el ajo Spring, si bien las lluvias están dificultando el acceso a las parcelas y retrasando la aplicación de tratamientos fitosanitarios necesarios.

El almendro y el pistacho, también en parada vegetativa, se están beneficiando claramente de las precipitaciones, que han sido suaves y sin apenas problemas de erosión. Solo de manera puntual se han registrado daños por encharcamientos o rachas de viento que han provocado la caída de algunos árboles.

En los cultivos de fruta de hueso, el agua caída está contribuyendo a una adecuada recarga hídrica del suelo sin incidencias reseñables. En el caso del melón y la sandía, aún lejos de la siembra, las lluvias ayudan a mejorar el tempero del terreno y facilitan la preparación previa de las parcelas.

Respecto a los cultivos herbáceos, la mayor parte de las siembras ya estaban realizadas cuando comenzaron las lluvias persistentes de enero y febrero, salvo en zonas más altas del norte de la región. En general, el agua está beneficiando a los cultivos, aunque empiezan a detectarse áreas con encharcamientos prolongados que podrían afectar a algunas parcelas.

Desde Cooperativas destacan especialmente la situación de la provincia de Albacete, que gracias a estas lluvias podría poner fin a la prolongada sequía que arrastra desde 2021, abriendo un escenario más optimista para la campaña, aunque advierten de que la evolución definitiva dependerá de lo que ocurra hasta junio.

Por último, también se mantiene la preocupación en el cultivo del maíz, ya que en algunas zonas, especialmente en Guadalajara, parte de la cosecha no ha podido recogerse aún por las lluvias y existe temor a posibles inundaciones derivadas de desembalses.

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