El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha negado de forma tajante haber recibido presiones desde Génova en relación con la postura de su partido sobre la reforma del Estatuto de Autonomía y ha asegurado que el PP regional ha actuado “con plena soberanía”.
Así se ha pronunciado este lunes en Madrid, en declaraciones a los medios antes de participar en la Junta Directiva Nacional del PP, tras la polémica generada por la enmienda registrada por su formación para mantener sin cambios la horquilla de diputados en las Cortes de Castilla-La Mancha.
Núñez ha reconocido que en los últimos días se habían suscitado “dudas públicas” en torno al posible aumento del número de parlamentarios, y ha recordado que el PP castellanomanchego ha defendido “en numerosas ocasiones” su rechazo a incrementar el número de diputados. Por este motivo, ha explicado, el partido ha decidido ser ahora “mucho más contundente”, reiterando en el Congreso la misma enmienda que ya había presentado en noviembre.
En este contexto, ha advertido de que si el PSOE opta por romper el acuerdo del Estatuto “únicamente porque el PP se niega a subir los diputados”, será el presidente regional, Emiliano García-Page, quien deba explicar las razones. Núñez ha subrayado que su partido ha presentado un total de once enmiendas al texto estatutario, relacionadas con otros asuntos de calado.
“Me dejaría perplejo que Emiliano García-Page no quiera seguir adelante con un acuerdo que blinda intereses clave de Castilla-La Mancha, como la financiación, el agua o la lucha contra la despoblación, y que cuenta con un amplio consenso, solo porque no puede aumentar el número de diputados”, ha concluido el líder del PP en la región.

