Este sábado, 7 de febrero, a las 19:00 horas, tendrá lugar la reapertura del templo de San Juan Bautista de la Concepción de La Solana, tras un largo periodo de rehabilitación. El acto central será una eucaristía presidida por el obispo de Ciudad Real, don Abilio Martínez Varea, que marcará el regreso de la actividad litúrgica a la parroquia.
Las obras se iniciaron tras detectarse graves problemas estructurales en el tejado del crucero, responsables de filtraciones de agua que afectaban al edificio desde hacía décadas. La intervención ha permitido no solo solucionar estas goteras, sino también recuperar elementos originales del templo.
El párroco, Óscar Casas Arévalo, ha explicado que el problema era antiguo y ya había afectado a sus antecesores. Las filtraciones se debían a una reforma realizada en los años setenta, cuando el crucero se cubrió con un sistema de desagüe insuficiente, que se obstruía con facilidad. Tras estudiar varias alternativas, se optó por recuperar la estructura original del tejado, lo que implicó la reconstrucción del cimborrio, elemento que cubre el crucero.
Cerrado al culto desde octubre de 2024
Para acometer las obras, la parroquia cerró al culto en octubre de 2024, trasladando provisionalmente la actividad a la iglesia de Santa María. Los trabajos comenzaron a principios de noviembre, aunque pronto se complicaron al descubrirse el mal estado de la estructura de hierro, con vigas deterioradas y riesgo de desprendimientos. Esto obligó a desmontar completamente el tejado del crucero y a ejecutar una nueva estructura, tanto en esta zona como en las capillas adosadas, lo que retrasó notablemente la finalización de las obras.
La rehabilitación se ha desarrollado a lo largo de 2024 y 2025, concluyendo los trabajos exteriores a finales del pasado año. En el interior, se ha construido una cúpula en el crucero y se han saneado las bóvedas de las capillas laterales, especialmente dañadas durante el periodo en el que el templo permaneció a cielo abierto.
Asimismo, se ha aprovechado la intervención para recuperar el aspecto original del edificio, cubriendo zonas de ladrillo visto que no se ajustaban al estilo propio de los conventos trinitarios, especialmente en bóvedas, capillas y arcos interiores.
La restauración se ha visto enriquecida, además, por la donación de un retablo del siglo XVII, procedente de un convento de monjas trinitarias de Villoruela (Salamanca), que pasará a formar parte del patrimonio artístico del templo.
El párroco ha querido destacar el respaldo de la comunidad parroquial, especialmente el trabajo de un grupo de catequistas que ha organizado diversas actividades para financiar las obras y dinamizar la vida parroquial. También ha agradecido la colaboración de las instituciones públicas —Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Diputación Provincial y Ayuntamiento de La Solana— y la buena respuesta a la campaña “Apadrina una teja”.
Finalmente, Óscar Casas ha subrayado el sentido pastoral de la rehabilitación: «El edificio nos ayuda, pero sin las personas no tendría sentido; sería solo un museo».


