El acceso a la vivienda continúa siendo uno de los principales problemas económicos y sociales en Castilla-La Mancha. La subida sostenida de los precios, unida a la escasez de oferta, está dificultando cada vez más la compra de una casa, especialmente para jóvenes y familias con rentas medias. Este contexto se ve agravado por la situación del sector de la construcción, que atraviesa un momento especialmente delicado.
En esta línea, un estudio de DoubleTrade advierte de que “el sector de la construcción en España se desploma en 2025”, con un descenso tanto en el volumen de obras iniciadas como en el presupuesto total invertido respecto al ejercicio anterior. Una coyuntura que, según el informe, contribuye a agravar la tensión existente en el mercado inmobiliario al reducir aún más la oferta de vivienda nueva.
A este escenario se suman los últimos datos publicados por el Grupo Tecnitasa en su informe anual sobre los precios máximos y mínimos de la vivienda en España. El estudio señala que el mercado residencial alcanza nuevos récords en 2026, con una subida media del 13,5 %. Además, los precios mínimos también se encarecen de forma generalizada, hasta el punto de que “desaparecen las viviendas por debajo de los 500 euros por metro cuadrado”.
Grandes diferencias de precio en Castilla-La Mancha
En el caso de Castilla-La Mancha, tomando como referencia las cinco capitales de provincia y Talavera de la Reina, el informe refleja una fuerte brecha entre las zonas más exclusivas y las más asequibles.
En 2025, el precio máximo por metro cuadrado se situó en 3.700 euros en el Casco Antiguo de Toledo, mientras que el más bajo fue de 650 euros por metro cuadrado en el barrio de El Pilar–La Estación, en Talavera de la Reina. La diferencia entre ambos extremos alcanza los 3.050 euros por metro cuadrado.
Capital por capital: las casas más caras y más baratas
En Albacete, las viviendas más caras vendidas en 2025 rondaron los 354.000 euros por una casa de unos 120 metros cuadrados en zonas céntricas como el Altozano, Marqués de Molins y Tesifonte Gallego. En el lado opuesto, el precio mínimo se situó en torno a los 115.000 euros por viviendas de unos 100 metros cuadrados en el barrio de Fátima-Franciscanos.
En Ciudad Real, el precio máximo alcanzó los 252.000 euros por casas de unos 90 metros cuadrados en el entorno de la Plaza Mayor y la Plaza del Pilar. El precio más bajo fue de aproximadamente 78.750 euros por viviendas de 70 metros cuadrados en zonas como Pío XII.
En Cuenca, las viviendas más carsa se vendieron por unos 282.000 euros, correspondiente a unos 120 metros cuadrados en el centro y en edificios modernos. En contraste, el precio mínimo fue de 90.000 euros por casas de 100 metros cuadrados en edificaciones antiguas, sin especificación concreta de zona.
En Guadalajara, los precios máximos se situaron en torno a los 245.000 euros por casas de 100 metros cuadrados en el Casco Histórico. El mínimo, por su parte, fue de unos 143.000 euros por viviendas de 110 metros cuadrados en el barrio de El Balconcillo.
En Toledo, el Casco Antiguo volvió a marcar los precios más elevados, con viviendas vendidas por unos 234.500 euros para una superficie media de 70 metros cuadrados. Los precios más bajos se registraron en el barrio de Santa Bárbara, con 52.500 euros por una casa de 75 metros cuadrados.
Por último, en Talavera de la Reina, la vivienda más cara alcanzó los 220.000 euros por unos 110 metros cuadrados en la zona del Hospital. El extremo opuesto lo marcó una vivienda de 70 metros cuadrados en El Pilar–La Estación, que se vendió por apenas 23.800 euros.
Estos datos reflejan con claridad la fuerte desigualdad territorial del mercado inmobiliario en Castilla-La Mancha y confirman una tendencia al alza de los precios que, unida al parón del sector de la construcción, complica cada vez más el acceso a una vivienda.


