La Guardia Civil ha desmantelado un grupo criminal especializado en robos con fuerza en establecimientos de Alicante y Valencia, varios de cuyos integrantes residían en Caudete (Albacete). En total, han sido detenidos seis hombres de entre 22 y 33 años, todos ellos con numerosos antecedentes.
La investigación, denominada Operación Cajetillax, arrancó en noviembre tras detectarse un repunte de robos en locales de hostelería, gasolineras y estancos, algunos de ellos asaltados en repetidas ocasiones. Los agentes constataron que la banda se desplazaba entre municipios para cometer los robos, sustraía dinero y tabaco, y luego distribuía los productos en negocios cercanos a sus domicilios.
La mayoría de los detenidos vivían en Caudete, mientras que el resto estaban afincados en la localidad valenciana de Ontinyent. La operación ha permitido esclarecer al menos 16 delitos cometidos en Villena, Salinas, Banyeres de Mariola, Cocentaina, Castalla, El Saler, Catarroja y Alfafar.
Robos con butrón y vehículos robados
El grupo actuaba de forma planificada. Usaban vehículos robados, que aparcaban en lugares poco visibles, y se desplazaban a pie hasta los establecimientos. Una vez allí, accedían mediante butrones o forzando accesos para llevarse las cajas registradoras y mercancía, principalmente tabaco.
El 12 de enero, una patrulla de la Guardia Civil de Sax sorprendió a tres miembros del grupo mientras robaban en una estación de servicio de Salinas. Se habían llevado productos valorados en 3.500 euros. En la huida utilizaron un coche robado en El Saler, pero fueron interceptados y detenidos. Posteriormente, cayeron otros tres miembros de la organización.
Organización criminal estructurada
La banda tenía una clara distribución de roles: el cabecilla se encargaba de conseguir y conducir los vehículos, y los demás participaban en función de la localización del robo y su disponibilidad. Uno de los investigadores incluso logró identificar a un miembro del grupo fuera de servicio, lo que resultó clave para avanzar en el caso.
Los detenidos están acusados de múltiples delitos, entre ellos robo con fuerza, pertenencia a organización criminal, uso indebido de vehículos, y apropiación indebida por no devolver un coche de alquiler.
Todos han sido puestos a disposición judicial y han quedado en libertad con medidas cautelares, a la espera de juicio.


