El Centro de Salud de Bolaños de Calatrava fue escenario, el pasado 15 de enero, de un grave incidente en el que dos auxiliares administrativas fueron agredidas física y verbalmente por una usuaria. La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha condenado enérgicamente lo ocurrido y ha exigido medidas inmediatas para garantizar la seguridad de los profesionales sanitarios.
Los hechos se desencadenaron cuando una mujer acudió al centro para solicitar documentación médica de su marido, sin aportar ningún documento identificativo ni el DNI. Ante la negativa del personal a entregarle la documentación sin cumplir con ese requisito obligatorio, la mujer comenzó a gritar, insultar y lanzar objetos.
Según relatan las trabajadoras, la agresora llegó a proferir amenazas e improperios como “me cago en tus muertos” e incluso trató de acceder al interior del mostrador, aumentando su agresividad. En ese momento, lanzó una botella de metal y posteriormente una caja, que por fortuna no alcanzaron a las empleadas.
Un facultativo que presenció la escena intentó intervenir, momento en el que también fue increpado por la mujer. Fue el propio personal administrativo quien contactó con la Guardia Civil y presentó denuncia por los hechos.
Exigen medidas concretas para centros con mayor riesgo
Desde CSIF Sanidad Castilla-La Mancha, su presidenta Ana Isabel Fernández ha expresado su rechazo absoluto a este tipo de conductas: “Basta ya. Esta situación es insostenible. No podemos permitir que ir a trabajar en un centro de salud implique poner en riesgo la integridad física de los profesionales. Exigimos al Sescam protección real, entornos seguros y tolerancia cero ante las agresiones”.
El sindicato ha reiterado su reclamación para que todos los centros de salud de la región cuenten con personal de vigilancia, y ha vuelto a plantear la creación de la figura de “Centro con mayor peligrosidad”, que permitiría destinar recursos específicos a los centros más expuestos a este tipo de situaciones.
Una preocupante escalada de agresiones en la provincia
El caso de Bolaños no es un hecho aislado. Se trata de la segunda agresión registrada en lo que va de año en la provincia de Ciudad Real, después del ataque sufrido por una pediatra en el centro de salud de Argamasilla de Alba el pasado 5 de enero, cuando fue agredida por tres mujeres.
Desde CSIF advierten de la creciente frecuencia de estos episodios violentos, que afectan directamente a la moral y al desempeño de los profesionales sanitarios. El sindicato exige un cambio de rumbo urgente y medidas efectivas que protejan a quienes trabajan cada día por la salud de los ciudadanos.



