El Parque Nacional de las Tablas de Daimiel vive un invierno excepcional con la llegada, por primera vez, de un grupo de espátulas que ha elegido este humedal como refugio invernal. A este fenómeno se suma la presencia de varias avutardas, un hecho poco habitual que está llamando la atención tanto de expertos como de visitantes.
Según ha informado la red de Parques Nacionales a través de la red social X, esta situación representa un hito para la biodiversidad del parque: “Por primera vez, un grupo de espátulas ha elegido este espacio natural para pasar la estación invernal”, han señalado. La observación de estas especies en el entorno supone una oportunidad única para los amantes de la ornitología y para el turismo de naturaleza en general.

La presencia conjunta de espátulas y avutardas ofrece una estampa singular y refuerza la importancia de este humedal como punto estratégico para la fauna durante el invierno. “La llegada de estas aves refleja la importancia del parque como refugio de fauna y pone de relieve el valor ecológico de este humedal”, ha destacado Parques Nacionales.
Este fenómeno coincide con un aumento significativo en el nivel de agua del parque, que ha alcanzado esta semana las 300 hectáreas inundadas. Este incremento se debe a la activación, el pasado 1 de enero, de la batería de sondeos que permite una aportación especial al parque de hasta 10 hectómetros cúbicos anuales, autorizada por la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG).
Esta recuperación parcial de la superficie encharcada es fundamental tanto para el ecosistema como para la actividad turística local. La disponibilidad de agua no solo favorece la presencia de aves y su reproducción, sino que también mantiene el atractivo del parque como destino para el turismo de naturaleza. “Una situación que garantiza a miles de aves procrear y anidar en el paraje, además de mantener el turismo de naturaleza en Daimiel”, han señalado desde la administración del parque.



