En la web de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha figuran a día de hoy 71 proyectos de macroplantas de biogás y biometano en distintos grados de tramitación. Casi la mitad de estos proyectos se concentran en la provincia de Toledo (34) seguido de Albacete (15) y Ciudad Real (13). A gran distancia le siguen las provincias de Cuenca (5) y Guadalajara (3).
Enla provincia de Toledo los municipios con proyectos son Alameda de La Sagra, Albarreal de Tajo (en funcionamiento), Almonacid de Toledo, Carriches, Consuegra, Domingo Pérez, Fuensalida, Gálvez, Gerindote, Los Yébenes, Lucillos, Madridejos, Mascaraque, Mora, Noez (en funcionamiento), Orgaz, Polán, Quintanar de La Orden, Santa Olalla, Santo Domingo-Caudilla, Talavera de La Reina, Torrijos, Turleque, Villaluenga de La Sagra, Villaminaya y Villaseca de La Sagra.
En Albacete: Balsa de Ves (en funcionamiento), Barrax, Caudete, Chinchilla de Monte-Aragón, Hellín, La Roda, Minaya y Villarrobledo. En Ciudad Real: Argamasilla de Calatrava, Campo de Criptana, Caracuel de Calatrava, Carrión de Calatrava, Llanos del Caudillo, Malagón, Manzanares, Membrilla, Socuéllamos, Torralba de Calatrava y Valdepeñas.
En Cuenca: Belinchón (en funcionamiento), Huelves, Iniesta y Tarancón. En Guadalajara: Brihuega, Fuentenovilla y Marchamalo.
Adicionalmente, seis proyectos han sido archivados por la fuerte contestación social. Se trata de los de Albacete, Almansa (2), Corduente, Fuentealbilla y Quintanar de La Orden
Hay que tener en cuenta que la Junta de Castilla-La Mancha no ofrece documentación de los proyectos de ocho macroplantas localizadas en Consuegra, Fuentenovilla, Orgaz, Polán, Torrijos, Turleque y Villarrobledo.
Gran tamaño de planta
De las 71 plantas proyectadas hay 40 por encima de las 150.000 toneladas, de las cuales 21 sobrepasan las 200.000 toneladas, y, de estas, 3 superan las 300.000 toneladas. El tamaño medio de planta es de 159.000 toneladas.
Estas cifras muestran la dimensión de la burbuja que se está produciendo del biogás. A falta de conocer los datos de ocho proyectos, el conjunto de los plantas de biogás presentadas suponen 10.326.354 toneladas de residuos, el 67 % de los residuos identificados en el Plan regional de Biometanización 2024-2030 (15,7 millones de toneladas).
Hay municipios con varias plantas proyectadas, como por ejemplo Talavera de la Reina con cuatro plantas, con una capacidad total de procesamiento de 935.000 toneladas y que van a tener que repartir por sus campos más de 800.000 toneladas de digestato. En La Roda y Consuegra existen tres proyectos.
Rechazo al Plan regional de Biometanización
El pasado mes de diciembre acabó el segundo periodo de información pública del Plan regional de Biometanización presentado por la Junta. Este Plan ha recibido 15.701 alegaciones de personas que piden su retirada. Se da la circunstancia que la elaboración y evaluación ambiental fueron adjudicadas a dedo por la Junta de Comunidades a Biovic Consulting, una empresa que desarrolla plantas de biogás.
Una de las entidades consultadas en el periodo de alegaciones ha sido la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad. En el informe cuestionan seriamente muchos de los apartados del Plan y de su Evaluación Ambiental Estratégica. La Consejería de Sanidad afea a la Consejería de Desarrollo Sostenible que no haya ninguna referencia a aspectos sanitarios en el Plan que va a regular las plantas de biogás en Castilla-La Mancha. Critica Sanidad que en este Plan “además del riesgo de contaminación de los acuíferos, no se detalla el riesgo de escape de gases que provocan irritaciones respiratorias, enfermedades pulmonares y otros daños”.
Burbuja especulativa
Desde Stop Ganadería Industrial sostienen que hay una burbuja especulativa en el biogás basada en los fondos europeos y que “el sector es consciente de que muchos de los proyectos están condenados al fracaso por errores de diseño, tamaño, ubicación, red de distribución, tratamiento y gestión del digestato”. Recuerdan que el nitrato contenido en los purines se mantiene en el digestato tras la biometanización, lo cual lo convierte en una bomba si se aplica incorrectamente, como pasa actualmente con los purines.
Denuncian que la Junta de Comunidades ha dejado la regulación en manos del libre mercado, sin poner condiciones en cuanto a tamaño, distancia de transporte de sustratos, obligación de retirada de nutrientes o acreditación de tierras disponibles para la valorización.


