En el marco de la conmemoración de los 420 años de la publicación de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, el Dr. Rafael Gosálvez, profesor de Geografía Física en la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), protagonizó un emotivo homenaje a Cervantes en un escenario tan insólito como sobrecogedor: el volcán Fagradalsfjall, en la península islandesa de Reykjanes, en plena actividad el pasado 23 de julio.
El acto, celebrado ante el imponente paisaje volcánico, consistió en la lectura del célebre capítulo VIII del Quijote, aquel en el que el hidalgo confunde molinos con gigantes. Con este gesto, Gosálvez se ha convertido en uno de los primeros embajadores del recién estrenado proyecto Legado Quijote, impulsado por la Diputación de Ciudad Real con el objetivo de “difundir y revalorizar la vigencia del mensaje de Cervantes: honestidad, valentía y justicia en un mundo que aún necesita ideales”.
“Nada como un volcán para simbolizar el espíritu quijotesco”, afirmó Gosálvez, subrayando el paralelismo entre la fuerza de la naturaleza y la energía interior que guía a los soñadores a enfrentarse a los gigantes de su tiempo.
El fuego de la tierra islandesa se unió así al fuego de la palabra cervantina, hermanando dos universos a priori lejanos: los paisajes volcánicos del norte de Europa y las llanuras manchegas que vieron nacer al caballero de la triste figura.
Este simbólico homenaje coincidió con el lanzamiento oficial de Legado Quijote, celebrado el pasado 21 de julio bajo el lema “tan cerca, tan diferente”. El proyecto se propone devolver al Quijote el lugar central que merece en la cultura contemporánea, involucrando a investigadores, artistas, deportistas y ciudadanos.
Con referentes como Rafael Gosálvez, considerado un ejemplo de pasión, divulgación y conexión entre ciencia y cultura, la iniciativa arranca con la intención de demostrar que el mensaje cervantino “no pertenece solo al pasado, sino que sigue vivo, palpitante y necesario”.
La invitación, tal y como se destacó en la presentación, está abierta a todos: a redescubrir el Quijote desde nuevas perspectivas, a ponerlo de moda y, sobre todo, a vivirlo. “En cada refrán, en cada costumbre, en cada paisaje de Ciudad Real hay algo de esa locura lúcida que un día cabalgó por La Mancha… y ahora también entre volcanes”, concluyó el comunicado.