Castilla-La Mancha es una tierra de contrastes y rica historia, con un sinfín de rincones que enamoran a los viajeros. Entre sus múltiples atractivos turísticos, destacan sus plazas, auténticos escenarios de la vida social y cultural de sus municipios. Aunque la región cuenta con numerosas plazas de gran belleza y valor histórico, hoy nos detenemos en tres de las más icónicas: la Plaza Mayor de Tembleque, la de Almagro y la de San Carlos del Valle.
Plaza Mayor de Tembleque, un ejemplo del barroco manchego
Ubicada en la provincia de Toledo, la Plaza Mayor de Tembleque es un magnífico ejemplo de la arquitectura barroca manchega. Construida en el siglo XVII, destaca por su estructura porticada con columnas de madera y balcones corridos, que evocan la tradición de los corrales de comedias.
Esta plaza ha sido, desde su origen, el centro neurálgico del pueblo y escenario de eventos populares como festejos taurinos y mercados. Un dato curioso para los visitantes es que, en 1973, fue declarada Bien de Interés Cultural, lo que garantiza su conservación como uno de los conjuntos arquitectónicos más representativos de la región.
Recomendaciones para el viajero
- Mejor momento para visitarla: La primavera y el otoño son ideales para disfrutar de su arquitectura sin el intenso calor del verano.
- Qué hacer: Pasear bajo sus soportales y admirar la simetría de su estructura. También se puede visitar la cercana iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.
- Dónde comer: Probar la gastronomía típica manchega en los restaurantes cercanos, con platos como el pisto manchego o el cordero asado.

Almagro y su Plaza Mayor, epicentro del teatro clásico
En la provincia de Ciudad Real, la Plaza Mayor de Almagro es, sin duda, una de las más emblemáticas de Castilla-La Mancha. Su origen se remonta al siglo XIII, pero adquirió su forma actual en el siglo XVI, con su característica estructura alargada y soportales con columnas de piedra y galerías acristaladas en tonos verdes.
La plaza es mundialmente conocida por albergar el Corral de Comedias, un espacio teatral del Siglo de Oro que sigue en funcionamiento y es sede del prestigioso Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. Este festival, que se celebra cada julio, atrae a miles de visitantes y convierte a la ciudad en un referente de la cultura teatral.
Además de su valor cultural, la Plaza Mayor de Almagro ofrece una variada oferta gastronómica, con locales donde degustar platos típicos como las berenjenas de Almagro, un manjar con denominación de origen protegida.
Recomendaciones para el viajero
- Mejor momento para visitarla: Si eres amante del teatro, julio es el mes ideal gracias al festival. Para una visita más tranquila, otoño y primavera son perfectos.
- Qué hacer: Asistir a una representación en el Corral de Comedias, recorrer las calles empedradas del casco histórico y visitar el Museo Nacional del Teatro.
- Dónde comer: No puedes irte sin probar las famosas berenjenas de Almagro, disponibles en casi cualquier restaurante de la zona.

San Carlos del Valle, la «pequeña plaza de San Pedro» manchega
Enclavada en un pequeño municipio de Ciudad Real, la Plaza Mayor de San Carlos del Valle sorprende a los visitantes con su singularidad. Conocida como la «pequeña plaza de San Pedro» por su semejanza con la plaza vaticana, esta joya arquitectónica data del siglo XVIII y es un claro exponente del urbanismo barroco.
Rodeada por edificaciones de dos alturas con soportales y balcones de madera, la plaza se articula en torno a la impresionante iglesia del Santísimo Cristo del Valle, un templo con una imponente cúpula y cuatro torres que domina el paisaje.
Este conjunto monumental nació a raíz de la gran devoción hacia la imagen del Cristo del Valle, lo que convirtió al municipio en un centro de peregrinación. Hoy en día, la plaza sigue siendo el corazón del pueblo y un punto de interés para los amantes del patrimonio.
Recomendaciones para el viajero
- Mejor momento para visitarla: Durante las festividades en honor al Cristo del Valle, que se celebran en septiembre.
- Qué hacer: Visitar la iglesia del Santísimo Cristo del Valle y recorrer la plaza para disfrutar de su armonía arquitectónica.
- Dónde comer: Disfrutar de un buen asado en los restaurantes locales, donde la carne es el plato estrella.

Las plazas de Tembleque, Almagro y San Carlos del Valle son solo un ejemplo del rico legado histórico y cultural de Castilla-La Mancha. Cada una con su propio encanto y personalidad, estas joyas arquitectónicas invitan al visitante a recorrer sus calles, conocer su historia y disfrutar de la hospitalidad manchega.