viernes, 29 agosto 2025

La UCLM valida una prueba sencilla para detectar la pérdida de fuerza muscular en mayores y mejorar su autonomía

Con una silla y un cronómetro

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La Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) ha demostrado que un test funcional tan simple como levantarse de una silla cinco veces permite estimar de forma precisa la pérdida de potencia muscular en personas mayores. El estudio valida el uso clínico de esta prueba como herramienta para identificar riesgo de fragilidad y pérdida de autonomía y propone puntos de corte para clasificar a quienes presentan baja potencia muscular.

La investigación también ha comprobado que un programa de entrenamiento de solo dos meses, centrado en mejorar la potencia muscular, puede generar mejoras funcionales significativas que se mantienen hasta diez meses después. Estos beneficios se observan incluso en personas con enfermedades crónicas como el párkinson o la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), lo que refuerza el valor de esta intervención en contextos clínicos y comunitarios.

El trabajo responde a uno de los grandes desafíos del siglo XXI: el envejecimiento de la población. La pérdida de fuerza muscular es una de las principales causas de dependencia en la vejez y su detección temprana permite aplicar medidas eficaces, breves y sostenibles. La propuesta ofrece una solución práctica que puede ser implementada en centros de salud, residencias, programas comunitarios e incluso en el hogar, utilizando únicamente una silla y un cronómetro.

La tesis doctoral ha sido realizada por Iván Baltasar Fernández bajo la dirección de los profesores de la UCLM Julián Alcázar Caminero e Ignacio Ara Royo, junto con José Losa-Reyna como codirector externo. El estudio ha sido publicado en la revista British Journal of Sports Medicine, que ha reconocido el trabajo con el “PhD Award”.

El público objetivo incluye tanto a profesionales de la salud como a personas mayores activas, así como a quienes presentan síndromes como la fragilidad o enfermedades crónicas. La investigación fomenta un envejecimiento más saludable, autónomo y digno, alineado con los objetivos de salud pública y bienestar.

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