El periodista albaceteño Pedro Piqueras, que recientemente se ha despedido de la gran pantalla, ve en estos momentos al periodismo «sufriente» porque dice que hay muchos medios, redes sociales, poderes políticos y otros elementos que tratan de influir en él, pero también es consciente de que «afortunadamente sigue habiendo periodistas y medios serios».
Eso es lo que piensa Pedro Piqueras (Albacete, 1955) sobre cómo está el periodismo tras haberlo ejercido durante más de cuarenta años y así lo ha dejado patente este jueves en la presentación de su libro ‘Cuando ya nada es urgente’, su segunda incursión en la literatura, en la que explora su trayectoria profesional y también su evolución personal.
«Frente al fomento del odio, frente a los bulos y la propaganda, es necesario el periodismo», escribe Piqueras en el libro en el que habla de recuerdos sin ser unas memorias.
Cuenta cómo ha evolucionado este país a través de los medios de comunicación, del significado que ha tenido para él el periodismo, del periodo que conoció cuando era pequeño del franquismo, de la transición a la democracia que dice que «algunos intentan socavar», de una cierta fragilidad de Europa.
Transmite su preocupación por la lacra de la adicción a los móviles, un tema que le preocupa especialmente, de la sobreinformación, la desinformación, de los bulos y las mentiras a medias y de las verdades alternativas.
También escribe sobre las aguas en calma dentro de sus trabajos, pero no omite las más turbulentas, como la época en la que tuvo que hacer un programa que no le convencía porque tenía que hacer corazón y hablar de la vida de la gente.
Un programa del que no obstante se llevó una gran amiga, Natalia Figueroa, que ha acudido a esta cita, en la que se ha arropado de su familia. A Piqueras le picó el gusanillo del periodismo por su padre, que leía todos los días el diario ‘Pueblo’, en el que él luego trabajó.
Ha estado rodeado de su familia y también de su pareja y multitud de amigos, como los periodistas Vicente Vallés y Carlos Franganillo, que le han querido acompañar protagonizando una foto que demuestra que en estos tiempos «de crispación», aunque han sido competidores en distintas cadenas, puede haber amistad y se puede hablar de todo.
No obstante, reconoce que le preocupa que ahora «mucha gente esté acudiendo a redes sociales, donde todo es su intoxicación». «Hay mucho de media verdad, parece como si la mentira estuviera ganando en el peso a la información en muchos sitios», comenta.
Y ante esta situación lo que hacer, a su juicio, es «ser más riguroso cada vez, no ceder a la presión de esas mentiras». «Hay que comprobar como se decía antes en la facultad. Hay que comprobar por tres fuentes la verdad», ha recordado.
También hay que hacer un esfuerzo de verificación, comprobar una y otra vez el qué y el cómo de un hecho determinado, recurrir a varias fuentes para confirmar una determinada noticia. «Lo que se ha dicho siempre que había que hacer, pero ahora con mayor ahínco», ha apostillado.
Piqueras se ha ido de la pantalla y está convencido que saber llegar a una empresa y aprender a trabajar es muy importante, pero además «saber irse de una forma tranquila sin causar dolor es fundamental». «Aun siendo decisivos -ha dicho-, el trabajo o los éxitos no son lo más notable en la huella que podemos dejar de nuestro paso por el mundo».
Piqueras recibió en 2021 la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha, y desde 2024 es Hijo Predilecto de Albacete.