El guardia civil de Almadén acusado de cochecho, revelación de secretos y falsedad documental que está siendo juzgado en la Audiencia Provincial de Ciudad Real realizó una llamada a un compañero para tantear cómo podría suprimirse la multa que otros agentes habían impuesto a un conductor por circular en dirección contraria con un quad.
La llamada se ha podido escuchar en la segunda sesión del juicio, celebrada este martes, y en la que ha comparecido como testigo el agente que recibió la consulta del acusado, conocido en Almadén como ‘El Abogado’ y para el que la Fiscalía y la Abogacía del Estado piden penas de 15 años y medio de prisión.
En la conversación, ‘El Abogado’ plantea la posibilidad de recurrir la multa impuesta por otros guardias civiles a un conductor por circular con un quad en dirección contraria y no detenerse al darle las luces los agentes, lo que le acarrearía la pérdida de diez puntos del carnet de conducir.
En la llamada se ha podido escuchar cómo el acusado le comenta a su compañero que el conductor multado le está montando una pantalla en su coche. «Verás cuando le diga que me monte la mía», dice el testigo, a lo que el acusado replica: «Si hacemos algo, (le diré al multado): ‘no le cobres ni un duro’. Las cosas así de claras, hoy por ti y mañana por mí».
En este sentido, el testigo ha asegurado que la conversación en torno a la instalación de la pantalla a él le pareció «una broma» y ha reconocido que no le dio mucho interés a esa circunstancia.
También se ha escuchado cómo el acusado sugirió hacer constar, en el recurso a la multa, que el conductor «no estaba en el pueblo» en el momento de los hechos, al tiempo que le insinuó a su compañero la posibilidad de alegar un error en el número de la matrícula del quad.
El compañero del acusado ha declarado que su intención siempre fue que la denuncia continuara adelante.
Y cuando la Fiscalía le ha preguntado si sabía que el objeto de la llamada del acusado era conseguir la anulación de la multa, el testigo ha contestado afirmativamente.
Otros testigos
Durante la sesión han intervenido otros testigos, como el que fuera su jefe superior en el cuartel de la Guardia Civil de Almadén, que ha reconocido que cuando llegó al cargo tuvo problemas con el acusado porque, estando de baja, acudió a unas monterías.
Ha reconocido que se inició un expediente disciplinario contra él por estos motivos, pero finalmente no prosperó porque los testigos «se echaron atrás», creando todo ello una enemistad entre ambos.
El superior jerárquico del acusado ha admitido que el acusado tenía «cierta influencia» sobre sus compañeros, al que algunos hacían caso casi siempre.
Ha apuntado, sin embargo, que «no tenía conocimiento» de que ‘El Abogado’ hubiera intentado recurrir sanciones realizadas por la propia Guardia Civil.
Otros compañeros del acusado han reconocido que era una persona influyente por su «don de gentes y oratoria», y que tenía buena relación con los demás agentes.
Entre los testigos también ha declarado un vecino de Almadén que ha reconocido que llamó al acusado pidiéndole que le consultara la matrícula de un vehículo que iba a comprar, para así obtener información sobre su estado.
Este testigo ha aseverado que no le ofreció ningún tipo de recompensa al acusado, y aunque unos días después fue a instalarle una pérgola a su casa, ‘El Abogado’ le abonó los trabajos.
Otros testigos han explicado cómo el acusado, actuando como secretario del club de fútbol del municipio, realizaba gestiones para recibir donaciones para el club.