La superficie donde están instalados los juegos infantiles del parque de San Antonio Abad está siendo objeto de renovación y en breve contará con una superficie de caucho, en lugar de gravilla y arena, para amortiguar las caídas de los niños.
El alcalde, Vicente Casañ, y la concejala de Barrios, Ana Albaladejo, pudieron comprobar el inicio de estas obras en una reciente visita realizada a esta zona de la ciudad, situada entre el Paseo de la Cuba y la calle Valdeganga, de la mano de su asociación de vecinos.
El presidente de la Asociación de Vecinos de San Antonio Abad, Andrés Marín, y otros miembros de su junta directiva guiaron a los responsables municipales por este barrio y les dieron traslado de algunas de las deficiencias detectadas para su corrección. Una de las carencias señaladas por el colectivo vecinal de este barrio es la escasez de espacio en el centro sociocultural situado en la calle Ferrocarril. Sobre la mesa se planteó alguna solución para ampliar este lugar de reunión y celebración de muchas de sus actividades.
Este barrio, que tiene una población de cerca de 6.000 vecinos y que en tras la última delimitación ha ampliado sus fronteras incorporando las calles de nueva urbanización y construcción, tiene amplias zonas verdes y dotaciones públicas, no en vano, en esta zona se sitúa el Instituto Los Olmos, los colegios San Antón y José S. Serna y la escuela infantil municipal Paseo de la Cuba, además del Centro de Atención a Grandes Discapacidades Infanta Leonor.
Esta concentración de dotaciones incrementa el trasiego de viandantes por la zona, de ahí que los vecinos señalaran la importancia de señalizar convenientemente los pasos de cebra, petición de la que tomó nota el alcalde. Asimismo, también los responsables municipales se comprometieron a estudiar si la actual ordenación de tráfico de algunos de los cruces es la más adecuada.
La asociación de vecinos también planteó al alcalde y a la concejala de Barrios, la idoneidad de instalar nuevos aparcamientos para bicicletas y de plantar nuevos árboles en aquellos alcorques que se han quedado vacíos por la retirada de ejemplares en mal estado. Igualmente, sugirieron que se señalicen las zonas de pipican recordando a los dueños de mascotas la obligación de retirar las deposiciones de sus animales.
Por último, vecinos y responsables municipales conversaron en torno al antiguo silo de cereales que se encuentra al final del Paseo de la Cuba, edificio ahora en desuso, sobre el que coincidieron en la conveniencia de adecentar sus inmediaciones.